Las mentiras del nacionalismo Catalán: Su origen – Ferran D’antequera Trastamara

 EL NACIONALISMO CATALÁN: DEL ROMANTICISMO AL MOVIMIENTO SECTARIO. 

“El espíritu catalanista es no solamente distinto, sino absolutamente contrario al espíritu catalán”
Joan Mañé i  Flaquer, Director del Diario de Barcelona, criticando el primer congreso catalanista realizado en 1880.

El nacionalismo catalán está hoy presente en todos los ámbitos de la sociedad catalana, y ha llegado al extremo arrogante de pretender que sólo los nacionalistas puedan ser considerados los únicos y verdaderos catalanes, aunque se de la circunstancia que ni siquiera muchos de esos nacionalistas que lo afirman hayan nacido en Cataluña y siquiera balbuceen apenas cuatro palabras en catalán. Y aunque, además, se de la circunstancia que los nacionalistas al inventarse una Cataluña que nunca ha existido (ni existe), a lo que se añade un afán por borrar toda relación “española” de Cataluña, lo que estén haciendo es atacando a la verdadera identidad catalana.
Así pues los mal llamados “nacionalistas catalanes” son verdaderamente los mayores anticatalanes que han existido desde que se formó el Principado. No obstante comienza a ser preocupante que gente de fuera de Cataluña no sea capaz de distinguir entre nacionalistas y catalanes, concediéndoles el mayor favor posible al nacionalismo, aún declarándose esta gente contraria al mismo.
Esta situación actual que atraviesa Cataluña goza, y ha gozado, de la protección por indiferencia del gobierno de turno español, y también por el apoyo a través de pactos de legislatura entre los mismos gobiernos centrales y los gobiernos nacionalistas de la Generalitat de Catalunya. Todo ello a costa de compromter los derechos de los españoles y permitir saltarse la legalidad. Y es así, gran parte de la situación actual la tiene la dejadez del gobierno central, y la “inoperancia” de la justicia que no actúa en Cataluña.
El nacionalismo hace lo que le viene en gana, abusa al mismo tiempo que se hace la victima, se salta las leyes, rompe la convivencia, acompleja a los no nacionalistas, llegando a una situación de incluso síndrome de Estocolmo, cuando no oportunismo, en la que gente procedente de otras regiones de España no reparan en llamar ladrones a otros miembros de sus familias, ni en afirmar que se sienten oprimidos por el estado Español desde hace siglos.
El nacionalismo catalán no es en absoluto una expresión de amor por Cataluña, es una ideología centrada en odiar a España, “a lo castellano”, en la que se inculca a sus feligreses de una gran falta de autocrítica, negacionismo, victimismo agresivo, hipocresía, cinismo, irracionalidad e hispanofobia.
Pero ¿de dónde procede esta ideología? Pues no procede en absoluto de la caída de la Barcelona AUSTRACISTA en 1714 a manos de los partidarios de Felipe V, entre los que habían muchos catalanes, de la misma forma que había castellanos dentro de las murallas de la ciudad condal a favor del Archiduque. ¡No!, no procede el nacionalismo catalán de esa fecha, no existía entonces ni inmediatamente después de 1714 tal movimiento, el cual no debe confundirse nunca con amor a Cataluña, cuyo sentimiento como es lógico existe seguramente desde la fecha en la que podemos hablar de catalanes habitantes de una Cataluña ya formada territorialmente. De hecho, esta búsqueda de relacionar sin interrupción 1714 con los primeros movimientos catalanistas (antiespañoles realmente) es reciente, y descarada por lo absurdo.
Por mucho que insista hoy el nacionalismo en buscar una relación “continua” entre 1714 y el nacimiento de la reivindicación “nacional” de Cataluña, no existe tal continuidad temporal,  y es que ni siquiera el 1714 es como se han llegado a inventar. Intentan hacernos pasar cualquier reclamación por los fueros y privilegios perdidos como una exaltación nacionalista, cuando cualquiera de esos testigos, como veremos, no son ni mucho menos antiespañoles, ni anticastellanos, sino todo lo contrario.
Reclamar fueros es una cosa, y reclamar una Nación Catalana al mismo tiempo que principalmente se odia a todo lo español, es otra. ¿O es que los carlistas eran nacionalistas? Los amantes del Antiguo Régimen, no pueden considerarse más que partidarios de mantener esas costumbres anquilosadas. Recordemos que en Cataluña se dan en el S.XIX serias revueltas con el objeto de que se restaure la Inquisición, sin que eso pueda considerarse ninguna exaltación nacionalista de ningún tipo, sólo ultraconservadurismo. Y recordemos también que entre los liberales que crean o intentan dotar a España de un nuevo Régimen, hay muchos catalanes, sin poder ser considerados ni como traidores, ni como anticatalanes, sino como lo que eran; partidarios del Nuevo Régimen, progresistas, liberales, etc..
1.- INTRODUCCIÓN

 

El nacionalismo catalán procede realmente de algo tan simple (y quizás tan ridículo por dicha simpleza) como el movimiento cultural conocido por Romanticismo, el cual llega a Cataluña a principios del S.XIX. Este movimiento caracterizado por el interés por lo exótico, por lo tradicional, por la irracionalidad y el sentimentalismo, es el que inicia el catalanismo, y no la reclamación de fueros.

Es mediante la lectura de las novelas históricas de Walter Scott, en las que vemos historias de escoceses buenos, heroicos, victimas, oprimidos por los malvados ingleses, que en Cataluña, al intentar buscar paralelismos con esos relatos, se traslada ese ambiente británico a la Península y se nos habla desde entonces de catalanes buenos, heroicos, víctimas, oprimidos por los malvados castellanos, que con el tiempo ya serán los malvados españoles. A partir de este movimiento y como una bola de nieve, el catalanismo se va infiltrando en cuenta gotas a lo largo del siglo XIX y principios del XX en diferentes ámbitos, y así fagocita con el tiempo a la izquierda federalista, a una parte del carlismo, se traslada a la política, a la religión, se introduce en los ámbitos del poder, la economía, la burguesía, etc..

Finalmente con 1898 y su consecuente grave crisis económica, el populismo nacionalista llega al pueblo llano. A partir de esa fecha es cuando nace verdaderamente el nacionalismo catalán, ya que aunque la actividad catalanista a lo largo del S.XIX es relevante, no es significativa, en absoluto, en apoyo popular. De hecho hasta finales del S.XIX no se inicia un interés por el catalanismo político, el cual es un movimiento mediocre en apoyo hasta la pérdida de las colonias. No es ajeno el nacionalismo catalán a los otros movimientos que se producen en Europa y en el resto del mundo durante las fechas previas al desastre del 98, así las emancipaciones de Hungría, Grecia, Irlanda, Finlandia, también van a influir en dicho movimiento. Así como también influye en esta doctrina sectaria el “Darwinismo”, mediante la búsqueda de la diferenciación racial, entre el ser superior catalán, y los Quijotes e hidalgos castellanos, que aún siendo inferiores ocupan militarmente la oprimida y castigada Cataluña, la cual se ha convertido en la región más rica de España a partir de curiosamente 1714. También cabe comentar el interés constante por introducirse en cualquier ámbito, sobre todo en la educación, y van a contar desde el principio con medios de comunicación con los que difundir su ideología sectaria.

Enlace permanente de imagen incrustada
Los cimientos del nacionalismo catalán
Así pues la primera piedra del nacionalismo catalán viene del interés por las novelas históricas de Walter Scott, en las que se presenta a los catalanes buenos y victimas, de los malvados y opresores castellanos. Y es a partir de esa primera piedra con la que se edificará la línea tan claramente castellanófoba (o hispanófoba) que hoy podemos observar en dicha ideología. Y es que la misma no merece llamarse ni nacionalista, ni catalanista, ya que no se exalta el amor por Cataluña, sino más bien el odio a Castilla, y por extensión a lo español, (conceptos que se empeñan en hacer ver como idénticos).
Es mediante estas novelas románticas en las que buscarán revivir, mediante exageraciones, manipulaciones y directamente farsas (dado el acomplejamiento de inferioridad) hechos de un pasado no visto nunca en Cataluña, con las que irán “montando” una historia irreal para el Principado, ninguneando a la Corona de Aragón, así como también apropiándose de la historia y cultura de zonas limítrofes a la propia Cataluña, tales son los casos de Valencia y Mallorca. Pronto, a finales del S.XIX, surgirán símbolos nuevos para la Cataluña inventada, símbolos que en la mayor parte de los casos no son genuinamente catalanes, o no son ni mucho menos milenarios, sino todo lo contrario. Al mismo tiempo que otros símbolos al tener un “deje español”, pero con arraigo histórico en Cataluña, se rechazarán para no contradecir a la línea nacionalista.

Enlace permanente de imagen incrustada

Los muy “nuevos” símbolos milenarios de Cataluña. El nacionalismo es una farsa iniciada en el S.XIX

“Entre todos habéis creado una historia de Cataluña falsa en su mayor parte y completamente absurda”
Jaume Vicens Vives a Rovira i Virgili, en la Veu de Catalunya, artículo publicado el 24 de agosto de 1935.
Es el romanticismo catalán el que inventa una nueva historia de Cataluña, una historia anticastellana, que intenta desligar a Cataluña de todo lo español, lo que supone de hecho un violento ataque a la verdadera e histórica identidad catalana. Ya no se explicará una historia a partir de los hechos, sino que los hechos se tendrán que adaptar a la historia que se ha inventado, y si los hechos no se adaptan, pues se destruyen o se manipulan. Esta línea absurda nos acompaña a los catalanes desde que el Romanticismo se puso de moda en el Principado a principios del S.XIX, pero que una vez desaparecido, y de forma temprana, dicho interés en el resto de Europa, en Cataluña ha permanecido y no se ha conseguido nunca abandonar, con lo que no sólo se ensalza como fuente “histórica” a gente profundamente mediocre como lo fue Rovira i Virgili, o lo es Josep Sobrequés, sino también a otros que a pesar de su colosal labor, como Albareda o Fontana, no son capaces de abandonar su sesgo nacionalista que les llega a afirmar hechos que no se corresponden con el trabajo que han realizado contradeciéndose así mismos.
Pero también cabe denunciar como se recompensa con cátedras y reconocimientos a otros “personajes” que lejos de poderles considerar como historiadores, pero ni siquiera pseudo historiadores, ni tampoco cuentacuentos o algo parecido, sólo destacan por su antiespañolismo y castellanofobia, siguiendo la línea del partido nacionalista de turno que gobierna el Principado y que siempre cuenta con el beneplácito y/o la indiferencia del gobierno central y la simpatía de la izquierda “española”.
¿Y qué nos queda hoy de la labor de catalanes como Vicens Vives o Emili Giralt, gente empeñada en explicar historia a partir de los datos, y no adaptar los datos a la ideología?. ¡Nada!, están condenados al ostracismo y a la manipulación. La situación política no lo permite. La mentira nacionalista no sólo se difunde, sino que muta y se amplía; niega por ejemplo,hoy, hechos que eran incuestionables hace más de cien años para los pioneros catalanistas. Así que la historia nacionalista actual cada vez es más absurda e irreal. Téngase en cuenta que por ejemplo, el que inicia el catalanismo político, Almirall llama Nación a España, y Región a Cataluña, o también que Prat de la Riba si considera que España nació con la unión de Castilla y Aragón. Hoy a ambos se les tildaría desde el nacionalismo de “fascistas españolistas”. Y así pues y en base a esta dinámica, cada generación añade nuevas mentiras y bulos a los iniciados hace más de un siglo.
Enlace permanente de imagen incrustada
Y ya nos lo decía hace años Josep Pla, pero…vamos a peor

Enlace permanente de imagen incrustada

Y es el movimiento nacionalista, y no otro, el que de verdad arruina a Cataluña, dado que la falta de autocrítica y la imputación sistemática de todos los males habidos y por haber al resto de los españoles, impide que se pueda avanzar como sociedad desde cualquier ámbito, al contrario esta política hispanófoba crea tensiones, destruye la convivencia y afecta muy negativamente a la economía, tanto es así que desde la irrupción del nacionalismo, Cataluña progresivamente va perdiendo el potencial económico que había ganado desde 1714 gracias al proteccionismo español que había posibilitado la creación de un monopolio industrial en Cataluña.
Así que no es España, no son los españoles, no son los castellanos, ¡No!, son los nacionalistas los que no sólo agreden a la verdadera identidad y cultura catalana, sino los que nos están arruinando a todos los catalanes, por medio de una política populista y sectaria que les proporciona votos a costa de hundir al Principado. Son pues los mismos nacionalistas los principales enemigos de Cataluña y la causa de la mayor parte de los males que sufre hoy el Principado, pero claro, “siempre todo es culpa de Madrid….”
“Hacen una política sectaria, discriminatoria que divide interiormente las dos comunidades de una manera cada vez más profunda”.
Josep Tarradellas. President de la Generalitat, opinando sobre CIU y PNV, en marzo de 1981.

L’ Esquella de la Torratxa. 16-10-1880

2.- EL ROMANTICISMO CATALÁN

El caminante ante el mar de niebla, 1818. Friedrich

El Romanticismo nace en Europa a mediados del S.XVIII, es un movimiento cultural que se caracteriza por la irracionalidad, interés por lo tradicional, el idealismo, el sentimentalismo, etc… Aspectos inconfundibles cuando hoy aún nos encontramos en una conversación con cualquier nacionalista catalán. Es frecuente escuchar, después de intentar razonar con ellos, lo de “es un sentimiento, no lo puedes entender”, aludiendo inequívocamente a la irracionalidad que caracteriza al propio movimiento, y que es pilar en el nacionalismo catalán. Es además, el Romanticismo, un movimiento que a partir de las novelas históricas del escocés Walter Scott, ¡que son novelas!, ¡no libros de historia!, cuando se nos presenta a una Inglaterra malvada y opresora, frente a una perfecta Escocia con un pasado glorioso, una Escocia heroica, pero que es victima al mismo tiempo del país vecino. Así, este interés por ese tipo de novelas románticas fomenta, a través de los fans catalanes de Scott, la aparición de novelas catalanas que al quererlas trasladar a la Península les acarree que se tenga que modificar, para poder identificar al lector con la misma situación conflictiva entre buenos y malos, el hacerlo con Castilla y Cataluña, o con Cataluña y Francia, o con… Y es por ello que estos fans, al querer para su Cataluña ser la Escocia de la novela, se obligan a buscar hechos históricos con los que plantear una Cataluña con un pasado glorioso, una Cataluña heroica que ha caído victima de la opresora y malvada Castilla.
La diferencia con Escocia es que Cataluña nunca fue independiente y su “pasado glorioso” debe buscarse en la Corona de Aragón, lo que dará lugar a buscar “desconceptuar” el pasado compartido con los otros territorios de dicha Corona y de ahí que surjan majaderías tales como “Confederación Catalano-Aragonesa”, “Reyes Catalanes” y también “Països Catalans”. Pero también el buscar siempre la preponderancia de una Cataluña milenaria, soberanísima, frente al resto de territorios aragoneses, que según dan a entender figuran en la historia como un adorno, sin tener ningún protagonismo. Es también el interés por lo tradicional lo que fomenta el intentar recuperar el catalán como lengua de cultura tras el abandono de varios siglos atrás (antes de 1714) por los propios escritores catalanes, y la mala concepción del propio idioma por los propios hablantes, que no lo consideraban una lengua culta, sino vulgar.

Retrato de Walter Scott por Henry Raebum

Balzac llegó a afirmar que la gente estaba harta de la historia de Francia al modo de Walter Scott. En Cataluña aún seguimos con la misma historia romántica, falsa e irracional de entonces.

A Cataluña, el Romanticismo llega ya bien iniciado el S.XIX, a través de publicaciones como El Europeo (1823-1824). Es entonces cuando aparecen autores como Buenaventura Carles Aribau, autor de “Oda a la Pàtria” y escritores como el manresano Ramón López Soler. Los primeros escritores “románticos” catalanes escriben en castellano y no se puede apreciar en ellos la exaltación patriotera y el énfasis anticastellano de los autores que les van a preceder. No será más tarde, con la aparición de Joaquim Rubió i Ors cuando se puede considerar que se inicia realmente el movimiento denominado “Renaixença”, (Renacimiento), con el cual aparecerán una serie de autores que una vez restaurados los Jocs Florals de Barcelona en 1860 van a contribuir a difundir de forma clara las ideas básicas de:
Catalanes: buenos, pasado glorioso, víctimas…
Castellanos: malvados, opresores…
Enlace permanente de imagen incrustada

En 1833, aparece publicado un poema en la publicación “El Vapor”, que parece ser un hito en el despertar Romántico de Cataluña. No obstante el autor, Aribau, lo escribió en Madrid para su jefe, Gaspar de Remisa, la principal fortuna de entonces en España (lo cual viene a ser un ejemplo irónico de cuan oprimida estaba la sociedad catalana), y no mostró, además, nunca ningún interés alguno por el movimiento cultural que le precedería. De hecho Aribau si ayudó a fomentar realmente algún idioma sería el castellano en colaboración con otro catalán, Rivadeneyra. También nos llama la atención la forma que tiene Aribau de llamar al idioma catalán, “lemosín”, nombre utilizado de forma habitual desde hacía siglos y “censurado” por el nacionalismo intransigente posterior (De hecho hasta 1934 aún se seguía utilizando sin problemas, pero a Pompeu Fabra le molestaba). Es Aribau una prueba más de las mil y una mentiras a las que nos tienen acostumbrados los nacionalistas. Y es que dicho movimiento nacionalista es hijo del S.XIX y sobre todo de 1898.

Enlace permanente de imagen incrustada
Enlace permanente de imagen incrustada
Es curioso también que uno de los principales exponentes de la poesía Romántica en Castellano sea un catalán Manuel Cabanyes, quien se llega a justificar en “Preludios de mi lira”, 1833, por no dominar el español: “No encareceré por lo mismo las dificultades que un catalán ha de vencer para escribir en una lengua cuyo estudio le es tan costoso como el de cualquier idioma extranjero, pues con razón podrían contestarme que nadie me obligaba a escribir, y que sin mis poesías poco perdiera la literatura española”. Cabanyes admirado por Milà i Fontanals, ¿merece hoy el recuerdo y reconocimiento por parte de los mal auto pretendidos apóstoles de la cultura catalana? Parece que no, de hecho dichos “apóstoles” son en verdad y organizaciones aculturales, que sólo propagan hispanofobia con la que “parecen querer” justificar su existencia.

No será hasta 1841, cuando con Joaquim Rubió i Ors, se inicie verdaderamente el interés de los románticos catalanes por recuperar el “idioma catalán para la escritura”. En lo Gayté del Llobregat, vemos como ya han cuajado en este mismo autor las novelas románticas al estilo de Walter Scott, cuando por ejemplo nos relata con singular estilo el sitio de 1714 y nos habla de “murallas teñidas de sangre catalana”…En dicha publicación advertimos para sorpresa del nacionalismo que según el autor son los catalanes los que se avergüenzan de hablar catalán y por lo tanto los culpables del abandono del mismo.
Algo más que mencionado desde el S.XVI y durante el S.XVIII, lo que no impide que el nacionalismo siga explicando que el castellano se impuso por obligación después de la “conquista” de Cataluña por parte de los malvados castellanos, cuando no la malvada España que al mismo tiempo no existía aún. Cabe mencionar que el propio Rubió no fue antiespañol, ni anticastellano, como no lo serán hasta bastante tiempo después varios autores catalanistas. Al contrario, Rubió i Ors habla con nostalgia de un pasado “glorioso”, pero no es contrario a España. Ese sentimiento hispanófobo no se manifiesta todavía en esta época de inicios del S.XIX, pero la castellanofobia literaria irá evolucionando a cuenta gotas hasta que sea realmente un principio básico del nacionalismo político que surge a finales del S.XIX, el cual se encargará de inocularlo en el ADN de parte de la sociedad catalana. Por lo que, teniendo en cuenta que dicho sentimiento hispanófobo parte originalmente de novelas románticas, hace que la situación actual que vivimos, nos resulte “patética”, a los no nacionalistas que no hemos caído en brazos del odio irracional.
Enlace permanente de imagen incrustada
Es pues a partir de las novelas Románticas que el nacionalismo ha construido una historia INVENTADA de Cataluña. Los nacionalistas no explican historia a partir de los datos, o de los hechos. Explican una historia ya “preconcebida”, con “catalanes buenos-castellanos malvados”, y luego adaptan a sus dogmas los hechos y datos históricos, ya sea por omisión, manipulación o invención. Lo que hoy explican en las escuelas, son novelas, ¡sí! novelas románticas repintadas con varias capas de hispanofobia. Han construido una historia que tiene que encajar, por narices, con las falacias históricas que van inventando.
Así lo que enseñan a los catalanes sobre 1714 procede de la invención romántica de los autores del S.XIX. Pero no sólo se hablará del famoso sitio, sino también de otros muchos hechos como por ejemplo la batalla de Muret, en la que Pedro II de Aragón, ya convertido en Pere I de Catalunya, pierde el sur de Francia y frena la expansión “catalana” en Europa. Es decir no sólo se va a moldear una historia de la buena Cataluña frente a la malvada Castilla (luego ya España como sinónimo), sino que se  va  a borrar o ningunear la historia del resto de territorios de la Corona de Aragón, para dar exclusivo protagonismo en hechos históricos a Cataluña.Tampoco se van a respetar al resto de territorios en el aspecto cultural.
Así sucede con la “catalanización” de autores mallorquines, como Ramon Llull, o valencianos, como cualquiera del siglo de oro de las letras valencianas del S.XV. Todo los que sea del agrado nacionalista va a pasar  a ser catalán, poniendo así un acento grave de acomplejamiento e insulto a la propia Cataluña, por avergonzarse dichos nacionalistas de su verdadero pasado, del cual, los que no somos nacionalistas nos enorgullecemos sin ningún tipo de complejo. Comentar que es incorrecto hablar de un “Renacimiento” “Renaixença” de la literatura catalana, como se conoce al periodo que nace a partir de Rubió i Ors, puesto que para ello debería haber una “muerte” anterior, y el problema es que nunca existió. Y es que en Cataluña el interés y amor por el propio idioma procede “verdaderamente” de este mismo siglo, y sin lugar a dudas el aferrarse con irracional desmesura al idioma catalán como hecho diferencial primordial en el que se pueda hablar o no de una Nación, también.
Enlace permanente de imagen incrustada
Enlace permanente de imagen incrustada

Que el nacionalismo catalán procede del Romanticismo es algo que no era ciertamente negado hasta hace poco en círculos nacionalistas. No obstante hoy abunda una amplia bibliografía nacionalista empeñada en buscar continuidad entre 1714, la pérdida de fueros, y el resurgir con fuerza “de la conciencia nacional”. Nada más lejos de la realidad. Reclamar fueros, sólo es reclamar fueros, lo que viene a ser un interés conservador por las tradiciones pasadas. En cada una de las reivindicaciones forales con las que los autores nacionalistas pretenden hacer ver una reivindicación nacional catalana, nos encontramos con que esos señores “supuestamente nacionalistas” nos manifiestan también su condición de…”Españoles”, algo que no encaja con el nacionalismo, dado que es un movimiento basado en la hispanofobia, por lo que no podemos hablar de que los ejemplos que nos aportan sean ejemplo de nacionalistas.

Y es que por que se quiera a Cataluña, tampoco se es nacionalista, es el caso de los que queremos a nuestra tierra catalana, pero no seguimos la ideología sectaria, que es verdaderamente lo que es el nacionalismo catalán. Así pues si comprobamos varios de esos ejemplos mencionados por la mentira nacionalista veremos que por ejemplo  los diputados catalanes que acuden a las Cortes de Cádiz con el objeto de reclamar los fueros, por mucho que se empeñen los hispanófobos en querer hacer ver que esos diputados eran nacionalistas catalanes por defender el Antiguo Régimen o reclamar los fueros y privilegios perdidos, la realidad no fue esa. Y es que por ejemplo, el diputado catalán, el Sr. Aner, uno de los más activos en esa reclamación, sentencia en una de sus intervenciones con todo un:

“En CATALUÑA, TODOS SON PATRIOTAS”.
Enlace permanente de imagen incrustada
Por lo que si era patriota español, el Sr. Aner, por mucho empeño que le pusiera en querer recuperar fueros perdidos, no podía ser al mismo tiempo un nacionalista catalanista, es decir un hispanófobo. Otro ejemplo de que el recuerdo de los fueros catalanes, no es sinónimo de nacionalismo catalán, lo encontramos en el siguiente documento en el que queda reflejado la españolidad del autor. Y es que acordarse  o hacer mención simplemente de hechos históricos pasados no pueden ser considerados porque sí como reivindicaciones. De hecho la mayor parte de las veces esos recordatorios o menciones són sólo eso, acordarse de hechos pasados, tal y como lo puede ser cualquier mención de otro acontecimiento. Así pues triste es comprobar la continua mezquindad de autores nacionalistas al pretender manipular de forma grotesca tales hechos con el fin de demostrar lo indemostrable. Pero aún así, y aunque cueste entenderlo, les creen, tienen muchos feligreses; tal es el grado preocupante al que han llegado las cosas hoy en Cataluña, y he aquí otro ejemplo de la irracionalidad que caracteriza esta ideología, heredada del propio romanticismo, de la cual procede.

Enlace permanente de imagen incrustada

Es muy frecuente, también, que nos hablen los nacionalistas del Memorial de Greuges de 1760, como otro ejemplo de reivindicación nacional. Pero vemos al leer dicho documento, que bajo la larga serie de agravios presentados a Carlos III, volvemos a tener constancia de la españolidad de quienes presentaron dicho memorial, y dicho sea de paso SIN REPERCUSIÓN ALGUNA. Y es que en dicho listado de agravios, se dice que desde los Reyes Católicos los Reyes se llaman “Reyes de España”. También encontramos como los castellanos deben aprenderse las leyes catalanas en “catalán” (no se suprimió el derecho civil catalán, otro bulo)Curioso ¿no?

Enlace permanente de imagen incrustada

Otro documento muy mencionado, por los hispanófobos, es un documento austracista catalán, escrito en fechas inmediatamente posteriores al 1714, “Reord de la Aliança”. En dicho documento nuevamente nos queda bien patente que los catalanes del 1714 eran y se consideraban tan españoles como los partidarios de Felipe V. Algo que contradice y bastante las mentiras del nacionalismo catalán, lo que no ha frenado en absoluto para festejar durante el 2014, y por todo lo alto, un tricentenario de los “hechos del 1714” pasados por el filtro de la mentira nacionalista de la forma más descarada y absurda.

Enlace permanente de imagen incrustada

Muchos liberales de principio del S.XIX revindicaron hechos históricos que supuestamente fueron luchas del pueblo contra el Rey opresor en pro de sus libertades, así encontramos como los Comuneros de Castilla, los episodios de Germanías de Valencia y Mallorca, o los mismos acontecimientos de la guerra de sucesión, son recordados como episodios de reclamación de “libertades” del pueblo. Algo más que discutible, pero que fue utilizado por varios de los llamados liberales, influidos por la corriente “romanticista” de la época.
Tal es el caso del liberal catalán Antoni Puigblanch (Opúsculos gramático-satíricos, 1828), que durante la década Ominosa, dejó escrito que si Cataluña no podía ser libre (por la Constitución anulada), si en ese momento volviera a ser anexada a Francia (como con Napoleón), poco la ataría al resto de España, no obstante esta afirmación como también desmiente el autor, no es una proclama independentista, sino una exagerada queja por la situación general de España, con el liberalismo perseguido y/o en el exilio (Él escribe desde Londres).
También como ejemplo justificante de la pretendida continuidad, el nacionalismo nos menciona a veces algunos libros de viaje, realizados por extranjeros, en las que se describe cierta antipatía (y odio) entre castellanos y catalanes. No obstante dichos libros acostumbraban a estar escritos por personas que no habían visitado nunca España y que acudían a hechos históricos pasados, o a falacias explicadas en otros libros de viajes de gente que tampoco había visitado España, para intentar proporcionar información al lector. Pero el que se detenga a leer los comentarios de otras regiones españolas se percatará fácilmente de la ignorancia del escritor de esos libros de viajes respecto a lo que comenta Por otro lado también merece oportuno el denunciar los vagos intentos de algunos autores, que en plan síndrome de Diógenes nacionalista se dedican a buscar cualquier resquicio en el que algún catalán hablase o se le relacionase con el término “independencia” o términos relacionados. Tal es el caso mencionado en el documento adjunto, correspondiente a la época de las primera carlistadas.
No obstante se trata de buscar donde no hay, y hace creer lo que le conviene al que lo lee descontextualizado y/o sin una posterior reflexión, pues no tienen en cuenta para empezar que ni Ros de Eroles, ni Pep de l’Oli, ni Narciso Ferrer, no fueron contrarios a su Carlos V, tal y como menciona el texto, aunque sí personajes de la peor calaña que han nacido en tierras catalanas.Tampoco se busca entender el sentido y la intención del que escribió tal artículo. En cualquier caso, la repercusión de que una persona o dos más hablaran de independencia a principios del S.XIX, salta a la vista, y es eso lo que debería por encima de todo tenerse en cuenta, de lo contrario sólo es buscar desesperadamente cualquier mención para hacer ver lo que se pretende hacer creer de forma obsesiva. Es muy habitual pues, que nos vendan los nacionalistas ejemplos sin repercusión alguna como hechos significativos, pero en ese caso podríamos buscar ejemplos de cualquier tipo para dar soporte a teorías de lo más variopintas.
3.- LA FAMILIA BOFARULL. EL ARCHIVO DE LA CORONA DE ARAGÓN Y LA ACADEMIA DE LES BONES LLETRES DE BARCELONA: FACTORÍAS DE FALACIAS Y MENTIRAS NACIONALISTAS.
El nacionalismo se puede comparar con una bola de nieve que, bajando por la ladera de un monte nevado, va creciendo a medida que pasa el tiempo. En este caso la bola del nacionalismo no se iría ampliando con más capas de nieve, sino con un mayor número de bulos hispanófobos que va creando cada nueva generación. El nacionalismo es también como una enfermedad, un virus que con el tiempo se ha ido introduciendo en todos los ámbitos de la sociedad catalana. Al Romanticismo catalán se le unió, de forma trascendental, la entrada en escena de la familia Bofarull, la cual durante casi cien años controló el Archivo de la Corona de Aragón.
Desde esta institución difundieron y dieron a conocer ciertamente documentos inéditos que ayudaron a una mejor comprensión del pasado histórico de Cataluña. Verdaderamente una encomiable labor que no debe ser ni mucho menos tener en desconsideración. Pero al mismo tiempo sí debe tenerse en cuenta que su pasión extrema por Cataluña les llevó a cometer varios y graves atropellos históricos poniendo así la historia real de Cataluña al servicio de una historia preconcebida. Esta familia participará de forma activa en la Real Academia de las buenas letras de Barcelona, institución fundada en tiempos de Felipe V (con una contribución en la “causa nacional” nula hasta principios del S.XIX) y también tendrán un papel destacado en la Real Academia de la Historia de España. Dos de sus miembros más destacados serán Próspero de Bofarull y sobre todo su sobrino Antonio.
Palau Bofarull, en Reus (Tarragona)
Los Bofarull eran una familia originaria de Reus, Tarragona, y procedían de partidarios de Felipe V (es decir eran una familia “botiflera”) que haciendo fortuna como comerciantes, accedieron a la nobleza en tiempos de Carlos III. Próspero el primer Bofarull archivero estuvo buscando fortuna como pica pleitos por Castilla, llegando a trabajar en la Real Chancillería de Valladolid  donde le sorprendió la usurpación napoleónica de España teniendo que huir por ese motivo a Cádiz. Allí llegó a ocupar cargos de relevante importancia, como juez y Alcalde Mayor. Es en esa época gaditana cuando se casa con una “Sartorio”. Sorprende por ello que una persona con estos antecedentes tuviera una idea tan equivocada, o “intencionadamente” equivocada, respecto a España como nación, idea que va a marcar de forma importante el nacimiento y la evolución de los bulos nacionalistas posteriores. De Próspero nos ha llegado una biografía publicada por Milà i Fontanals, al parecer escrita a partir de una precedente autobiografía del propio Bofarull, en el que se le describe como el “salvador” del Archivo de la Corona de Aragón, y en el que se da a conocer algunas de las “penurias” que tuvo que padecer durante dicha época, ya que fue relegado de la dirección en dos ocasiones. Una biografía escrita con el estilo propio del romanticismo, pero que aún así sigue siendo para muchos una biografía oficial.
Próspero de Bofarull,  por Claudio Lorenzale
Enlace permanente de imagen incrustada
Finalizada la Guerra de Independencia, Próspero se fija en el Archivo de la Corona de Aragón como una oportunidad para encontrar un puesto laboral idóneo que le permita regresar a Cataluña. Conseguirá su meta y será nombrado archivero en abril de 1814, y cuatro años más tarde director del Archivo en plenitud de sus funciones. Este cargo lo consigue gracias a sus buenas relaciones con las altas esferas del momento.
En marzo de 1814 ante la intención de centralizarse todos los archivos provinciales en un único archivo en Madrid, el propio Próspero bajo seudónimo (Félix Fluralbo) publica una serie de reflexiones donde solicita que no se traslade. Un mes más tarde el Archivo queda bajo su control. En dicho documento podemos contemplar como en efecto Bofarull tiene un concepto de España peculiar (hoy muy aceptado, a diferencia de la misma época, y aún menos en siglos anteriores), no fruto de su paso por el Archivo, sino que es preconcebido.
Cierto es que Próspero vive en un tiempo en el que se pone fin al Antiguo Régimen. Un tiempo en que la palabra Constitución (como la de Cádiz) es vista por algunos, al no tener otras referencias, como una colección de fueros, dado que les constitucions catalanes lo eran y por este motivo sin ser lo mismo, la gente se prestaba a confusión. Hoy sucede al contrario  y la ignorancia nacionalista ve en les Constitucions Catalanes, no fueros, sino una Constitución como la que tienen varios países. Y , podríamos entender que la palabra Nación, Estado-Soberano, causara en dicha época la misma confusión, como la sigue causando hoy en día. Pero es mera especulación el poder entender las motivaciones de Próspero al intentar desconceptuar España, e intentar entender si se trata de una confusión lógica, o bien se trata de un interés desmedido por recrear un pasado de Cataluña preconcebido fruto de sus complejos, e intentar recrear ese pasado en su presente, o quizás una mezcla de ambas posibilidades.
A partir de los escritos de Próspero, observamos una exultante y exagerada pasión por el pasado medieval de Cataluña, donde no se cansa de hablar de Estados Soberanos, cuando habla de condados feudales. Así para él no sólo Barcelona fue un Estado Soberanísimo, sino que también lo fue Urgel.
El considerar a España sólo como la Península, hubiera escandalizado a otros catalanes como Capmany, el cual no pudo leer dicho documento al haber fallecido un año antes. Apreciamos también un interés desmedido en incluso presentar a un ya fallecido Fernando VII, como Conde de Barcelona, de Castilla y de Aragón (en separado)…Sea por el motivo que fuera Bofarull ya tenía una idea preconcebida sobre Cataluña y su historia, y de esa pre concepción hará un filtro por donde deberán pasar “y ajustarse” sus publicaciones inéditas del Archivo. Lo que llevará, como denunciará Antonio Ubieto, a una “falsificación” de la historia, además de introducir una serie de ideas que irán dando lugar a muchos de los bulos nacionalistas posteriores. Y es que de personajes. Patrioteros y apasionados sobre hechos históricos existieron siempre y en cualquier rincón del planeta. También gente que ha falsificado y exagerado hechos históricos, cuando no se han inventado descaradamente una historia al desconocer fuentes y no tener acceso a las mismas. No obstante nos encontramos que con la familia Bofarull, se vende  desde “una aparente seriedad y profesionalidad” las mismas exageraciones y/o mentiras. Y esto hará mucho daño, dado que muchos autores contemporáneos a esta familia, las irán tomando como fuentes fidedignas.
Y es esa pre concepción de España y Cataluña la que hará que sus publicaciones tengan que adaptarse a la misma. Y si no se adapta, pues como sabemos gracias a Antonio Ubieto, se eliminan, o se manipulan. Y así es, Próspero ha pasado a la historia como el manipulador del Llibre de Repartiments de Valencia, en el que tachó todos los apellidos castellanos, aragoneses, etc.. Todos los apellidos que no eran catalanes, para que quedara como prueba de que la conquista y posterior repoblación sólo se realizó con catalanes. A pesar de que un reparto tampoco significa repoblar. Dicha manipulación fue demostrada por Antonio Ubieto, lo que le ocasionó en su momento el ser amenazado por radicales nacionalistas. En el tomo V de su libro “Historia de Aragón, Creación y desarrollo de la Corona de Aragón” Ubieto, denunciaba algunas manipulaciones (y pérdida de documentos, como uno de los testamentos de Jaime I) realizadas por Próspero de Bofarull y posteriormente el sobrino de éste, Antonio. Así Ubieto decía lo siguiente:
“Las base del movimiento regeneracionista (Renaixença) aparece fundamentada históricamente en la Colección de Documentos Inéditos del Archivo de la Corona de Aragón, que comenzó a publicar en el año 1848 Don Próspero de Bofarull y Mascaró, director a la sazón de dicho archivo. Colección que se conoce abreviadamente como Codoin, que se ha considerado modélica. Pero aquí encontramos mixtificación o falsificación, aunque hay más”.

Como ejemplo del estilo “Bofarull” podemos tomar esta obra “Los Condes de Barcelona vindicados” publicada en 1836. En este documento apreciamos una obsesión enfermiza por remarcar de forma insistentemente repetitiva lo de “Condes Soberanos”, pero además apreciamos que el tal Próspero se sirve en señalar como evidencias lo que no es capaz de acompañar con un justificante que demuestre tales verdades. Al parecer tales verdades lo son porque lo dice o piensa él mismo. Estamos ante un señor en el que la historia se tiene que adaptar a sus ideas. Así por que él lo dice, los condes feudales eran soberanos y esos territorios han sido independientes compartiendo durante mucho tiempo “Príncipe” con otros territorios.
Esta idea de Próspero revestida de aparente seriedad hará mucho daño e influirá en todo aquel se tome su fuente como algo serio, y en absoluto manipulado o falsificado. No obstante cabe decir que la no aceptación e España como nación histórica aún tardará en ser adoptada,y no llegará hasta los tiempos de Prat de la Riba. Catalanes contemporáneos e inmediatamente anteriores a Bofarull, tales como Capmany o Juan Francisco Masdeu, no plantean en absoluto esa desnacionalización de España o esa no aceptación de España como pueblo. Al contrario.La línea de Próspero es la de inculcarnos que cada feudo fue un estado independiente, o en el mejor de los casos, “confederados “entre sí compartiendo únicamente Rey, trasladando de esta forma conceptos modernos a la edad media, y viceversa. Esta línea la va a desarrollar ampliamente su sobrino Antonio. Y es éste y otros autores, a partir de esta familia, los que irán llevando dicha línea hacia posiciones cada vez más extremistas con las que se intentará desligar a Cataluña de todo lo español, “matando a España “, negándola como Nación (ni histórica, ni contemporánea) al mismo tiempo que se eleva a Cataluña de Región a Nación (Estado Soberano) en toda regla. Es Próspero quien pone la primera piedra para “desconceptualizar” la historia de Cataluña.
A partir de él su sobrino nos hablará de Confederaciones históricas, como la Catalano-Aragonesa, término que tendrá amplia aceptación entre el catalanismo. Muchos autores a partir de entonces van a intentar remarcar las glorias de un pasado extraordinario de Cataluña. Pero si ese pasado lleva el nombre de Corona de Aragón, y eso molesta, se cambia; y si el siglo de oro fue valenciano, pues ahora también es catalán. Y si Ramon Llull nació en Mallorca, pues era catalán también…Y así fue…y así continuamos.
La familia Bofarull controló el Archivo de la Corona de Aragón durante un siglo. Después de Próspero (1814-1840; 1844-1849), su hijo Manuel Bofarull Sartorio  (1850-1892), y después su nieto, Francisco Bofarull Sanas (1893-1911) dirigieron la actividad de la institución.
Manuel y Francisco Bofarull, hijo y nieto de Próspero.
A pesar de que la manipulación del Llibre de Repartiments del Regne de Valencia, es gravísima, cabe decir que el sobrino de Próspero, Antonio, es un personaje mucho más trascendental respecto a su contribución a la manipulación de la historia de Cataluña y en la difusión de falacias, fruto de su apasionado interés por exagerar y glorificar el pasado, real o inventado, de Cataluña. Antonio tuvo a un buen maestro en este sentido en su tío, pero también, como hijo de “buen romántico catalán y fan de Walter Scott”, es Antonio uno de los difusores e incitadores  al odio a lo castellano.
Antonio Bofarull Broca
Fue Antonio autor de una amplia y extensa bibliografía. Su actividad literaria fue extenuante y se le debe reconocer en este sentido su labor por difundir la historia de Cataluña, aún a pesar de su sesgo “chovinista” en muchas de sus publicaciones, que tanto daño hicieron justamente al correcto conocimiento de la misma. Él, con Victor Balguer fueron los impulsores de la Restauración dels Jocs Florals de Barcelona, en 1859. Es Antonio autor de la primera novela en catalán de la época, “La Orfaneta de Menargues o Catalunya Agonisant”, en donde se nos reinterpreta el Compromiso de Caspe y se nos presenta al malvado Fernando de Antequera, primer Rey de Aragón Trastámara, como el malvado castellano que le quitó el trono al legítimo y muy catalán Jaime de Urgel, “el desdichado”. Se trata de una novela, no de un libro de historia, no obstante al igual que las novelas anteriores a la misma, influidas por el estilo de Walter Scott, van a difundir unas ideas de malos y buenos, con lo que la historia se deberá adaptar a esta visión romántica, creando para Cataluña, una historia en su mayor parte falsa. Es también Antonio autor del concepto “Confederación Catalano-Aragonesa”, ejemplo de la “desconceptualización” de la historia por parte de esta corriente romántica que controlaba el Archivo de la Corona de Aragón. Dicha idea definitivamente tiene acogida entre los catalanistas de la época. El estilo de Antonio, es apasionado, exagerado y hasta obsesivo cuando se trata de adornar sus falacias e invenciones. Así podemos apreciar en varios prólogos de sus obras, el “chovinismo” catalán enfermizo que profesaba este señor.
Enlace permanente de imagen incrustada

Enlace permanente de imagen incrustada

Con esta introducción, escrita en 1850, nos podemos hacer una clara idea del pensamiento y estilo de Antonio Bofarull. Un pensamiento que será el precursor del catalanismo más intransigente que, no obstante, aún tardaría en llegar. Nótese que no niega el nacimiento de España con los Reyes Católicos, y que a continuación existieran Monarcas de España (algo que contradice a su tío). Y es que como ya se ha comentado la mentira nacionalista irá evolucionando poco a poco, añadiendo también nuevos bulos. Con lo que los primeros nacionalistas, como Prat de la Riba, serían incluso considerados “españolistas” por los nacionalistas más radicales de hoy. De hecho poco tiempo después de formarse la Lliga Regionalista, de Prat de la Riba y Cambó, sus miembros ya serán acusados de no ser verdaderos catalanistas. Otro ejemplo que nos retrata a Antonio de Bofarull y su toque “castellanófobo” es la publicación “Los trobadors nous” en el cual recogemos una poesía que ataca a aquellos que se avergüenzan por hablar catalán y quieren hacerse pasar por castellanos.

En el palacio Requesens de Barcelona, se encuentra la Reial Acadèmia de les Bones Lletres, creada en 1726, en tiempos de Felipe V. Una academia que a lo largo del S.XVIII no tuvo un papel destacado en “la recuperación de la conciencia nacional” de Cataluña, pero que con el S.XIX, el romanticismo catalán, la famila Bofarull, y demás autores, sí que tendrá un papel más que destacado. Por la misma pasarán personajes como Andrés Avelino Pi y Arimón, que contribuirán, con los Bofarull (y otros muchos más) a presentarnos una historia de Cataluña pasada por el filtro de la mentira y la manipulación. Ejemplo de ello lo encontramos en su obra “Barcelona antigua y moderna” publicada en 1854, donde nos introduce por ejemplo sobre la existencia de un Estado Catalán que duró más de mil años, también sobre un nacimiento inequívoco de Cataluña en el año 988 (no es pionero en tal afirmación pero es contundente en la misma), pero además nos introduce en la idea que en esa misma época, desde Felipe V, Cataluña está ocupada militarmente. Afirmaciones descabelladas y/o muy cuestionables, que han persistido hasta hoy, aún sabiendo de sobras que se tratan en su mayor parte de auténticas falsedades, o verdades a medias.
Enlace permanente de imagen incrustada
Así pues,una Academia, fundada en tiempos de Felipe V, y una familia que apoyó al mismo, siendo después ennoblecida por Carlos III, se convirtieron, conjuntamente a las novelas históricas al estilo de Walter Scott, en el origen patético, e irónico, del grave problema que hoy sufrimos en Cataluña: “el nacionalismo catalán”. Después de más de un siglo y medio, nadie ha sido capaz, a pesar de intentar apartar de una vez por todas la historia falsa e inventada que se comienza a explicar en aquella época, siendo por contra ampliamente difundida y convertida en dogmática. Además de ampliada de forma periódica con novedosas teorías hispanofóbicas.
4.- EL CATALANISMO “ACULTURAL” E INTRANSIGENTE

Enlace permanente de imagen incrustada

Origen del escudo del Conde de Barcelona, 1843. Por Claudio Lorenzale

Los fans de Walter Scott catalanes, los “historiadores” como los Bofarull o Pi i Arimon, van a influir en las futuras publicaciones que irán surgiendo a lo largo del S.XIX. Tanto es así que irán apareciendo autores cada vez más radicales, con planteamientos muy agresivos respecto a los que iniciaban los Bofarull. De hecho esta familia hoy pueden parecernos más bien pertenecientes a un catalanismo muy “light”. Así pues, no mucho más tarde de la restauración de los Jocs Florals aparecen autores como Mateu Bruguera, curiosamente carlista, miembro de la Real Academia de les Bones Lletres de Barcelona, que en 1871 nos presenta “una abominable conquista castellana” a lo largo de su “Historia del memorable sitio y bloqueo de Barcelona y heroica defensa de los fueros y privilegios de Cataluña en 1713 y 1714”.
La imagen adjunta perteneciente a dicha obra es más que ilustrativa. Se trata de un documento que recoge información extraída de  “las Narraciones Históricas del austracista exiliado, Castellví”, siendo éste el único aspecto de interés. Pero escrito durante una ofensiva carlista, se trata de un intento de introducción del “virus catalanista” en el carlismo, introduciéndoles en el odio a lo castellano. No obstante no será verdaderamente hasta el S.XX, y pasado 1898, cuando verdaderamente parte de los carlistas se harán catalanistas conservadores, dado que los decepcionados partidarios de los “Carlos” al reclamar fueros, convergerán en este punto con el movimiento catalanista, sobre todo cuando éste se pase también a la política conservadora.

Enlace permanente de imagen incrustada

Ilustración que figura en la “Historia del memorable sitio y bloqueo de Barcelona y heroica defensa de los fueros y privilegios de Cataluña, en 1713 y 1714”
Lo cierto es que después de esta publicación apareció en Barcelona, en 1872 un panfleto anónimo con el título de “Los catalans y sos furs. Llibret dictat per un fill de la terra; todo él escrito en catalán”, en un tono agresivo que contiene una apología de la lengua catalana, radicales muestras de odio contra Castilla como opresora y expoliadora de Cataluña, un canto a las glorias medievales, y una reivindicación de las libertades perdidas ante los franceses, el orgullo de los catalanes por ser “españoles” y un militante “catolicismo”. Tenemos así pues, un ejemplo de contaminación del carlismo a través del catalanismo cultural más intransigente, iniciado por el uso y abuso de la confrontación interesada de Cataluña contra Castilla en novelas escritas en el estilo de Walter Scott, novelas que harán que se escriba la historia de Cataluña adaptándose a las mentiras y falacias explicadas en dichas obras. El virus catalanista comienza a contagiar a otros ámbitos de la sociedad catalana, ahora el carlismo, luego la economía, la religión, etc…
Otro miembro de la ya citada Real Academia de las Buenas Letras de Barcelona, y además miembro de la Real Academia Española de la Historia, fue Josep Coroleu, el cual en 1878 publica “Los Fueros de Cataluña”, con la cual intenta construir una Constitución para la Nación Catalana, basándose principalmente en constituciones de otros países, incluída la española e inspirándose en los antiguos fueros catalanes.
Dicha obra recoge absurdos como considerar la Nación Catalana la formada por los territorios donde según él se habla catalán: Cataluña con los Condados del Rosellón y Cerdaña, Valencia y Mallorca. Además nos habla de un complejo confederativo espeluznante: La Nación Catalana estará confederada entre sí y también con el Reino de Aragón, peró además el Principado de Cataluña estará también confederado con los Condados del Rosellón y la Cerdaña. Es decir tres niveles de confederación, que nos viene a indicar el estupidismo heredado de la familia Bofarull y su nulo entendimiento del feudalismo y el fin del Antiguo Régimen. Además de Coroleu y Mateu Bruguera irán surgiendo otras publicaciones en las que cada vez, con más despropósitos se va extremando el catalanismo acultural, recogiendo de hecho otras ideas que se estaban dando en Europa, con la unificación de Alemania e Italia, las demandas nacionales de Hungria, Serbia, etc..
No sólo se habla de unidad lingüística, sino también de raza, buscando en este ámbito el hecho diferencial, por si el idioma no fuese bastante, y así encontramos ya en 1878 autores como Salvador Sanpere que nos hablan de la “rassa catalana”. También a destacar el Obispo de Vich, Josep Torras i Bages, impulsor del catalanismo tradicionalista y católico, y su frase “Cataluña será cristiana o no será”.
Así pues tenemos una corriente del catalanismo que apartándose del amor por la cultura, y por la propia Cataluña, sólo buscar centrarse en odiar y odiar y odiar a todo lo Castellano, y ese odio será el motor de dicha corriente. Y es ese odio el que les llevará a inventar o a rebuscar cualquier resquicio del pasado o incluso del presente que les sirva para victimizar a Cataluña, lo que se traducirá en una justificación para odiar a Castilla. Esta corriente nada cultural, acultural, será la que, una vez pasada de la cultura a la política, a partir de 1898 triunfará, y la que hoy nos ha llegado y nos gobierna. Ejemplo de esta intransigencia acultural centralizada en la castellanofobia la vemos en acogerse a dar por cierta la historia de que un Conseller de Barcelona, un tal Fivaller obligó al primer Rey Trastámara de Aragón, Fernando I, a respetar las leyes catalanas. Dicha historia que si bien es muy anterior al S.XIX no tiene soporte documental y es más que cuestionable su veracidad, no obstante cabe decir que el tal Fivaller no representaba a la Generalitat, sino al Consell de Cent de Barcelona, por lo que su reclamación se acogía únicamente al ámbito barcelonés, no pudiendo ser considerada en consecuencia una reivindicación “catalana” en contraposición al poder “castellano” que ha usurpado el poder de los Reyes “catalanes”. Pero además de ese matiz, es que antiguamente también circulaba la historia de como Fivaller, al caer enfermo Fernando de Antequera en Igualada (Barcelona), aún a riesgo de enfermar intentó sanar a su Rey chupándole las llagas, lo que era vendido en Cataluña, como un símbolo de fidelidad de los catalanes a su Rey, el Rey de Aragón y luego también Rey de España. Pero eso último no se comentaba, ni se comenta hoy en día, dado que se sale de la línea castellanófoba del nacionalismo catalán.
Fivaller frente a Fernando I de Aragón, por Ramon Tusquets, 1885.
Un claro ejemplo de como la acultura catalanista va cuajando poco a poco en la sociedad catalana, lo encontramos en esta obra de 1868, de Luis Cutchet, en el cual nos narra a partir de la huida de Isabel II, que modelo es mejor para España, recurriendo a una explicación de la historia de Cataluña en la que recoge todos los bulos inventados. La mentira iniciada por el Romanticismo, ya en esa época se había convertido en dogmática. La difusión de la mentira hispanofóbica no sólo se hará a través de publicaciones y concursos literarios, o a través de instituciones académicas. La mentira y el odio tendrán para cada una de las corrientes en las que se irá dividiendo el catalanismo, un periódico, semanario o revista satírica con el que se intentará inculcar la ideología sectaria al lector.
5.- LA REPERCUSIÓN DEL CATALANISMO ACULTURAL
A pesar de la corriente intransigente catalanista, anticastellana, difusora de falacias, la repercusión en la sociedad catalana, al menos hasta 1898, será prácticamente insignificante. Incluso en el ámbito cultural que es de donde parte dicha corriente, no goza en un  principio de una gran aceptación, y si bien se aceptan los disparates explicados sobre el pasado de Cataluña, se machaca y se rebusca en referencia a 1714, la Batalla de Muret y las gestas medievales por el Mediterráneo, no se puede hablar de que la castellanofobia fuese aceptada “para su presente” por la mayor parte de la Renaixença durante los primeros años, así encontramos numerosas muestras afectuosas hacia España, lo que entonces en la mayoría de la sociedad catalana era más que común, en contra de la hispanofobia que hoy está presente en la misma.
En la mayor parte de las primeras generaciones del catalanismo cultural, no habrán hispanófobos, aún cuando se mencione por activa y por pasiva, hechos pasados en el que los castellanos fueron unos “malvados” . No pudiendo decir lo mismo a partir del último cuarto del S.XIX cuando la intransigencia comienza a dominar plenamente la actividad cultural, coincidiendo con la mejor etapa y de mayor calidad de la cultura catalana en todos sus ámbitos. Entonces el binomio “catalanes buenos-castellanos malos” se impone en forma de fobia en la mayoría de autores, y además se asocia plenamente España a Castilla, negando a los catalanes su identidad histórica y haciendo que la castellanofobia se convierta ya en hispanofobia,.
Pero esta corriente acultural catalanista cada vez más intransigente será muy minoritaria en la sociedad, centrada en círculos cerrados “culturales” y en casos verdaderamente singulares. Y lo seguirá siendo hasta 1898. En el ámbito de la cultura catalana que desde mediados del S.XIX alcanza un nivel nunca visto hasta la fecha, existen posturas mucho más moderadas e incluso abiertamente españolistas. No todo es odio a Castilla. Así encontramos un apasionado de la Edad Media como es Victor Balaguer, que al mismo tiempo manifiesta su españolidad con orgullo. O gente como Milà i Fontanals, que en la misma línea no presenta un ápice de castellanofobia, pero sí un gran interés por la historia de Cataluña de una forma “sana”. También nos encontramos con posturas “catalanistas”, pero contradictorias a la línea castellanófoba surgida de la mano de Antonio Bofarull y la Real Academia de las Bonas Lletras. Así en contradicción a su sistema complejo de Confederaciones, encontramos por ejemplo la publicación “Lo Verdader Català” de 1843, donde se afirma que aunque Cataluña es su patria, España es su Nación, sin dejar de lamentarse eso sí, por la situación de Cataluña, como buenos hijos del Romanticismo que eran los que escribían dicha publicación. También en el caso de Joaquim Rubió i Ors, encontramos como éste culpa de la situación del catalán al escaso amor al mismo por los propios parlantes, y no a la malvada “Castilla”, aún a pesar de que insiste en victimizar a Cataluña, hablando del “sangriento” sitio de 1714, siendo en esa época, y desde varias décadas atrás, con diferencia el Principado la Región más rica e industrializada de España.
Y para muestra de la españolidad de los autores de la Renaixença, siendo esta una línea principal hasta finales del S.XIX, pues un botón, y varios botones más. Tomemos como ejemplo que en la inauguración dels Jocs Florals de Barcelona, Milà i Fontanals, para escándalo de los nacionalistas de hoy, nos recuerda parafraseando a Capmany, que “No puede querer a su nación (España) quien no quiere a su provincia (Cataluña). Pero es que también observamos como grandes representantes de la cultura catalana de esos tiempos, como Jacint Verdaguer nos hablan de España de una forma en la que hoy sería etiquetado de “fascista” por las masas nacionalistas. Por último también cabe mencionar las continuas manifestaciones en los Juegos Florales por remarcar que aunque se escriba en catalán, los catalanes eran y serán españoles, y orgullosos de serlo.
Enlace permanente de imagen incrustada
Enlace permanente de imagen incrustada

Enlace permanente de imagen incrustada

En 1888 se publica “La Pàtria” de Verdaguer, con prólogo del catalanista Jaume Colell:

Enlace permanente de imagen incrustada
SOMOS ESPAÑOLES, SÍ, SOMOS ESPAÑOLES, EXCLAMA. LO SOMOS Y CON ORGULLO, LO SOMOS DE CORAZÓN, Y DE CORAZÓN Y CON ORGULLO LO SEREMOS HASTA EL ÚLTIMOS SUSPIRO, HASTA EL ÚLTIMO SACRIFICIO.
Enlace permanente de imagen incrustada
QUE NOSOTROS NO QUEREMOS LA UNIDAD NACIONAL ¡PARECE MENTIRA QUE SEMEJANTE BLASFEMIA SALGA DE LA BOCA DE QUIEN CONOZCA LA HISTORIA DE LA NACIONALIDAD CATALANA!
Enlace permanente de imagen incrustada
¡TIEMBLA, INGRATA CUBA!…EL GRITO DE ¡VIVA ESPAÑA! LANZADO POR LOS CATALANES..
Enlace permanente de imagen incrustada
Josep Martrus estrenó en BCN en 1898 “Amor Patri”, obra k finaliza con “Visca Catalunya, Visca Espanya”
Enlace permanente de imagen incrustada
YA NUNCA PODRÁ GENTE EXTRAÑA MANCHAR DE ESPAÑA SU BUEN NOMBRE…..PRIMERO SE HUNDE ESPAÑA…PRIMERO QUE MUERAN TODOS..!
Enlace permanente de imagen incrustada
Enlace permanente de imagen incrustada
GLORIA POR LOS CATALANES…VIVA LA NACIÓN….VIVA ESPAÑA…
Enlace permanente de imagen incrustada
Enlace permanente de imagen incrustada
Enlace permanente de imagen incrustada
6.- NACE EL CATALANISMO POLÍTICO, NACE LA SECTA NACIONALISTA

El catalanismo político se inicia a partir del fracasado proyecto federalista de Pi i Margall durante la primera República Española. Un amargado Valentí Almirall será el principal protagonista con el que el catalanismo “acultural intransigente” dará el salto a la política. Almirall es principalmente un federalista “de izquierdas” (a pesar de ser rico y aristócrata) que, debido a su frustración, persigue su meta federalista mezclando, para justificar su utilidad, lo peor del catalanismo cultural: “el odio a Castilla y a lo castellano”, así como “las mil y una mentiras del nacionalismo” ya convertidas en dogmas de fe. Este personaje nunca va a contar con mucho apoyo popular, siendo el poco que tendrá bastante mediocre. Pero por el contrario si tendrá mucha influencia en una nueva generación de nacionalistas, que serán los verdaderos apóstoles del catalanismo en su rama política. La forma de ganar adeptos a su causa será similar a la de una secta: prometiendo una vida mejor (en una España federal), introduciendo las ideas del catalanismo intransigente como el odio a lo castellano, culpando a Castilla de todos los males habidos y por haber, aprovechando los momentos de debilidad “personal” en momentos de crisis económicas, etc.. Pero también señalando, a aquellos que no comulgan con su ideología, de no ser buenos catalanes, o lo que es lo mismo, “o estás con nosotros o contra nosotros”. Así Almirall en 1882 impulsa la creación el Centre Català, organismo que se constituye en “partido político” en 1884 después de tener lugar el primer congreso catalanista. En 1886 un grupo de estudiantes forma el Centre Escolar Catalanista, a modo de “filial” del Centre Català, y del cual saldrán Prat de la Riba, Narcís Verdaguer Callís, Pere Muntanyola, Francesc Cambó, Josep Puig i Cadafalch, Joan Josep Permanyer. Este grupo de estudiantes universitarios conservadores provocaran la escisión del proyecto catalanista de Almirall el cual había pretendido agrupar a las diferentes corrientes que habían sido atrapadas por el catalanismo cultural intransigente, ya fueran carlistas, federalistas, o de otro “color”..Será esta generación la que inicia la peor (todavía peor) cara del catalanismo: victimismo, arrogancia, prepotencia, hipocresía, maquiavelismo, calumniadores, odio, fanatismo…. El catalanismo político ya desde sus origenes y hasta la actualidad se resumen en :

“CASTELLANOFOBIA”
El Catalanismo político de Almirall es “un proyecto federal para España”, pero para justificar la necesidad de esta reforma del Estado Español, no se le ocurre otra cosa que recurrir a la peor cara del catalanismo es decir: hablar de lo malos que son los castellanos, a los que etiqueta de “Quijotes”, opresores, etc.. en contraposición a las bondades de los catalanes y su carácter. Estamos ante una postura claramente xenófoba, que recoge lo que se ha ido cultivando en el ámbito de la cultura. No tiene reparos este sujeto en afirmar que el que un catalán hable castellano es una marca de esclavitud, no duda en decir que Cataluña es un país conquistado. Todo este “pensamiento” grotesco lo recogió Almirall en 1886 en un librito titulado “Lo Catalanisme”, hoy considerado un hito por el nacionalismo, pero que no deja de ser una recopilación de imbecilidades que deberían ser hoy más que nunca denostada. Para curiosidad podemos ver que entonces, también para el propio Almirall, España era una Nación y Cataluña era denominada Región. Por lo que hoy llamamos nacionalismo, entonces era Regionalismo. Almirall nunca será antiespañol, pero sí demostrará odio visceral a Castilla y a los castellanos. Otra muestra más de como el nacionalismo catalán va cambiando con el tiempo sus propios argumentos a medida que se va radicalizando, con lo que los primeros catalanistas serían considerados unos fascistas por los nacionalistas de hoy.

Almirall organizaría los dos primeros congresos catalanistas donde buscaría la unión de todas las corrientes catalanistas de la época, ya fuera desde el punto de vista literario, de federalistas como él, del carlismo, etc.. Dicho primer congreso en el que se presentaba un escudo de Cataluña atravesado con un puñal con el blasón de Castilla y León, tuvo  respuesta por parte de los catalanes de la época como la de Joan Mañé i Flaquer que se recoge a continuación. A pesar de que hoy se comenten estos hechos como relevantes, dado que hoy nos gobiernan nacionalistas, la realidad es que estos primeros catalanistas eran muy poquitos, de hecho no contaban con mucho apoyo popular y prácticamente se podían contar con los dedos de la mano.

Enlace permanente de imagen incrustada

Por el panfleto “Lo Catalanisme” entendemos perfectamente que esto del “catalanismo” se trata de una doctrina xenófoba, que busca avivar odios entre comunidades hermanas, y que por lo tanto es un movimiento populista al estar culpando de todos los malos habidos y por haber a otros que verdaderamente poca culpa tienen. No existe la autocrítica en este movimiento. Lo sabemos de sobra, y lo sufrimos actualmente. Así que esta ideología populista irá creciendo aprovechando cualquier momento de crisis, ambiente ideal para aumentar en adeptos. Realmente funcionan como una secta ya desde el principio. Una de las primeras ocasiones que tiene el catalanismo político para inocular su virus a otros ámbitos de la sociedad catalana, le viene cuando se produce el temor de que en 1885 España pueda poner fin al régimen proteccionista que tantos beneficios dio a Cataluña en detrimento del resto de provincias Españolas. Así en 1885 Almirall, con sus feligreses de entonces, y parte de la burguesía catalana entregan al Rey Alfonso XII un memorial de agravios, en donde además de pedir que se siga protegiendo a la industria catalana (el monopolio más bien), se le explica para justificar la descentralización, toda la lista de trolas y mentiras históricas difundidas por el catalanismo cultural, y de como los catalanes son victimas, están maltratados, etc.. Se produce aquí el nacimiento del lloriqueo victimista agresivo del nacionalismo, algo que a día de hoy aún persiste.

La Flaca, 13-12-1872. Se aprecia caracterización de catalanista de la época, vestido del medievo tocando el arpa.

Durante estos años ochenta en los que Almirall tiene su papel protagonista, irán creándose los símbolos del catalanismo como La diada, 11 de septiembre, en 1886 (que consistió en una misa), el himno Els Segadors, en 1882, o la sardana que llegará un poco más tarde, ya en 1892. Símbolos que no gozarán de la estima de todas las corrientes del catalanismo y que se irán aceptando en las siguientes décadas. Valentí Almirall será apartado pronto como cabeza del catalanismo. Las escisiones del Centre Català, en el que se agrupaban diferentes corrientes del catalanismo, conservadores y de izquierda, el acceso al mismo del muchimillonario de entonces Eusebi Güell relegaron a Almirall al ostracismo del catalanismo. Años más tarde el ya olvidado primer apostol del catalanismo intentará ser recuperado por el hoy tan mencionado (gracias a Artur Mas en alusión a C’s), Alejandro Lerroux. En 1902 en la traducción al castellano de su panfleto “Lo Catalanisme” Almirall redacta un prólogo en el que acusa a los catalanistas de la época (sus discípulos) de precisamente lo que él había fomentado: odio, fanatismo, insultar, y malquerencia. En fin el tal Almirall fue un auténtico sinvergüenza, xenófobo, hipócrita, que dio origen al catalanismo político. Años antes una familia de iguales características había fomentado estas ideas en el ámbito de la cultura.

Enlace permanente de imagen incrustada

7.- LA GENERACIÓN QUE NACE DEL ODIO

El propio Prat de la Riba, principal protagonista de la siguiente etapa del catalanismo, lo explicaba perfectamente. EL ODIO será la principal pauta de esta nueva generación (mucho más que la anterior), y la mentira y la victimización sus herramientas (en nivels no vistos en la anterior etapa). A partir de la década de los años 80 del S.XIX surgen una serie de catalanistas que van a personificar la peor cara del catalanismo: fanatismo, victimismo, arrogancia, hipocresia y castellanofobia. Del Centro Escolar Catalanista, filial del Centre Català de Almirall surgirán una serie de estudiantes como Puig i Cadafalch, Verdaguer i Callís, Domènech i Montaner, Cambó, y a destacar por encima de ellos. a Enric Prat de la Riba que va a impulsar una ideología catalanista próxima, por mucho que lo nieguen, al fascismo que aún tardará tiempo en salir a la luz. Es Prat de la Riba aún un jóven imberbe cuando tiene su primer contacto con el catalanismo de Almirall. Él va a recoger toda la herencia del peor catalanismo cultural, la castellanofobia y nos va a ha hablar de raça catalana, de pancatalanismo, “De la Gran Cataluña” y va a tratar de purificar Cataluña de todo lo español mediante el impulso de centros educativos y de instituciones como el Institut d’Estudis Catalans, que tendrán por objeto más que “recuperar” la cultura catalana, (que también, en parte) el borrar toda traza de españolidad en la misma, y en ello pondrán su empeño. Las mentiras del catalanismo cultural ya eran asumidas como dogmas de fe, desde tiempo atrás, pero ellos las convertirán en ideología doctrinaria, añadiendo al no parecerles suficientes nuevos bulos. No obstante la unión de estos radicales con la burguesía, tras el desastre del 98, diluirá su radicalidad inicial envolviéndola de altas dosis de hipocresía, cinismo y doble lenguaje según la conveniencia. Incluso, ya en los últimos tiempos de Prat de la Riba, con Francesc Cambó al frente, irán hacia un proyecto (hipócrita) para España: el famoso “Per Catalunya i l’Espanya gran”. Y es que sin la burguesía no hubieran llegado a nada, pero es con la burguesía que tiene muchos intereses económicos, que viven del resto de España, que tendrán que ir trabajando el comentado doble lenguaje en Cataluña y en Madrid, y veremos como estos radicales catalanistas callarán durante la Semana Trágica, al tener uno des su líderes (Güell) intereses en Marruecos. Pero como también serán capaces de apoyar a Primo de Rivera, y financiar y apoyar con más descaro aún a Francisco Franco. Mientras irán limpieando en Cataluña de todo recuerdo “español”, en Madrid seguirán lloriqueando, victimizándose y afirmando que ellos también quieren lo mejor para España, y con ello conseguir mayores medidas proteccionistas para la industria catalana, cuyos propietarios militan, en gran número, en sus propias filas.

Es esta generación de catalanistas, la que escribe cartas de apoyo a cualquier país que ha logrado emanciparse o conseguir autonomía. Son una generación que se alegra de la independencia de Cuba, en contra de lo que pensaban la mayoría de los catalanes. Los chicos del Centro Escolar Catalanista, participarán en una serie de fusiones y escisiones con otras asociaciones, tales como la Lliga de Catalunya, Unió Catalanista, Centro Nacional Català, y finalmente la formación del “verdadero primer partido catalanista”: La Lliga Regionalista, en el que ya contarán con el apoyo económico y mediático de la burguesía para difundir su pauta ideológica: Odio, odio y odio a España, que ahora ya es plenamente lo mismo que Castilla, ni siquiera una España dominada por Castilla. Esta generación a imitación de Almirall en 1885 enviarán una carta a la Reina Regente, en un tono mucho más descortés y exigente, y en 1892 siguiendo el camino del delirio redactarán las Bases de la Constitución Regional (no Nacional) de Cataluña, que realmente constituyen para cualquiera que tenga la oportunidad de leerlas una lista de sandeces donde pretenden recuperar formas de gobierno y leyes medievales una vez pasadas por el filtro manipulador del catalanismo. En fin, las Bases de Manresa son en su práctica totalidad un colmo de despropósitos descabellados, que sólo solicitarían personas que sufren algún trastorno mental o locura colectiva como lo es el que milita en el fanatismo que navega sobre un mar de profunda ignorancia y odio irracional. Se dedicará, esta generación, por todos los medios, ya sea a través de sus periódicos, excursiones a pueblos, en difundir falsos agravios e intentar captar nuevos adeptos a su causa, inculcando odio, prometiendo glorias y un mundo nuevo. Es decir, se moverán tal cual una secta, y en momentos de crisis económica, su populismo les ayudará a crecer en número. Y es eso lo que se podrá apreciar claramente a partir de 1898.
Es esta generación la que nos va a traer la celebración de la Diada tal y como la conocemos, con ofrenda a la estatua de Casanova. Estatua que había sido erigida con motivo de la Exposición Universal de Barcelona de 1888, y que en principio iba a tener una vida efímera, motivo por el cual el autor, Rossend Nobas, no dudó en reutilizar para el rostro doliente de Casanova, el de un molde ya utlizado años atrás para dar cara a un torero moribundo. Por lo que cada 11 de septiembre la gente lleva flores a un Casanova que comparte rostro con un torero. Irónicamente todo muy folclórico. Dicha primera ofrenda al citado monu,mento ponía de manifiesto que el código civil catalán no se había suprimido con Felipe V y que en esa época, como hoy, seguía vigente. Fueron al monumento en protesta ante la posibilidad que el todavía inexistente código civil español suprimiera el nunca suprimido código catalán. Finalmente el código civil español respetó el particular catalán. Pero la protesta del pequeño grupo que se reunió delante de la estatua, y de la que no se enteró prácticamente nadie (y no influyó en absoluto en la decisión) fue vendida, por los asistentes, no obstante como una gran victoria política. A pesar de su autobombo, el 11 de septiembre con ese formato aún tardaría en cuajar en la sociedad catalana y ser considerado día de los catalanes.
Enlace permanente de imagen incrustada
Enlace permanente de imagen incrustada
Estatua de Casanova y “torero moribundo”, ambas son obras de Rossend Nobas. Se aprecia la similitud de rostros entre las dos figuras.

Enlace permanente de imagen incrustada

Los chicos del Centre Escolar Catalanista irán abandonando varias formaciones catalanistas y formando nuevas. Siempre motivadas las salidas por la poca radicalidad de las formaciones de las que iban formando parte.  Antes de ellos, la mayoría de catalanistas, desde Almirall hasta la gente de la “Renaixença” consideraban que España era una nación y que Cataluña era una región de la nación española. Pero a partir de los años noventa el grupo liderado por Prat de la Riba comenzó a utilizar habitualmente la palabra “nación” para referirse a Cataluña. El mismo Prat, en un discurso que pronunció en el Centro Escolar Catalanista, en 1890, había hablado de “nacionalifad catalana” y había afirmado que España no era una nación, sino un conjunto de naciones. En 1894, en la asamblea de la Unión Catalanista, Pere Muntanyola presentó una propuesta, que fue aprobada por los delegados, para que se dejase de llamar a España “nación” y en adelantes sólo se la llamase “ESTADO”. También en 1894, Muntanyola y Prat de la Riba publicaban un “Compendi de Doctrina Catalanista” de contenido nacionalista, que tuvo amplia difusión entre los pocos catalanistas que existían entonces.
Aunque los círculos catalanistas, nos quieran presentar en la actualidad a Prat de la Riba como un catalanista moderado, lo cierto es que estamos ante un auténtico fascista en cuanto a ideología, y entendemos lo de “moderado” en que no le dio por tomar las armas. Prat de la Riba odia a España, y lo admite. Odia todo lo que es Español, y quiere construir una Nación Catalana formada por todos los territorios en los que según él se habla catalán, es pancatalanista. También nos habla de una raça catalana diferenciada, y en absoluto cuando habla de raça se refiere a una acepción utilizada para hablarnos de similitudes culturales, sino de genética. Es promotor Prat de la Riba desde que ocupa la Diputación de Barcelona y la Mancomunitat de Catalunya, de promover la cultura catalana, eso sí con cuidado de haberla limpiado previamente de cualquier aspecto que nos hiciera tener conocimiento de la histórica españolidad de Cataluña. Y ese será uno de los objetivos verdaderos de la creación de l’Institut d’Estudis Catalans (1907) (como también de la Asociación Protectora de la Enseñanza de lengua Catalana, creada en 1898 con apoyo de la Unió Catalanista). Así la siguiente generación a la de Prat de la Riba va a educarse en un odio aún mayor y más profundo a España, que al final siempre ha sido el pilar que soporta la farsa nacionalista. Y es que no es amor a Cataluña, es hispanofobia.

Associació Protectora de l’Ensenyança Catalana, creada en 1898 con apoyo de la Unió Catalanista. En 1914 recibe el apoyo de la Mancomunitat de Prat de la Riba. Cartel del padre de Raimon Obiols.

Doctrina redactada por Prat de la Riba y Pere Muntanyola (Catalanistas ¿Moderados?)
Enlace permanente de imagen incrustada
Enlace permanente de imagen incrustada

Enlace permanente de imagen incrustada

La formación de la Lliga Regionalista dará alas a la ideología fascista de Prat de la Riba, no obstante va a chocar siempre con los intereses económicos de la burguesía catalana, que es la que verdaderamente sustentaban dicho partido y los que hacían  posible la difusión de la hispanofobia, a pesar de que antes de 1898 era abiertamente ultraespañolista. Así la doctrina de Prat de la Riba se va a diluir “un poco”. Pero eso ya en el final de sus días, y con la influencia de un Francesc Cambó que liderará el partido después de Prat de la Riba y Puig i Cadafalch. Cambó que en sus inicios simpatizara con dicha radicalidad, después se justificaría atribuyéndola a su juventud, e iría evolucionando tanto personalmente como ideológicamente hacia posturas “más moderadas” y de cierto interés por la política conjunta de España. Eso sí, para proteger los intereses de la burguesía (y propios), pero manteniendo de cara al electorado, que les da votos, los meetings del odio y del victimismo. Así que Prat de la Riba nos proporcionara un manifiesto de “Per Catalunya i l’Espanya gran” que en verdad es mérito del propio Cambó, como él mismo relataría en sus memorias.
Enlace permanente de imagen incrustada

Enlace permanente de imagen incrustada

Leyenda que existía bajo el busto de Prat de la Riba, el cual se encuentra en el Palau de la Generalitat, justo antes de que este año, 2014, una restauración borrara tan incómoda frase.

Prat de la Riba y sus feligreses, serán acusados de poco catalanistas, precisamente por sus contradicciones al chocar con los intereses de la burguesía catalana. No obstante su actuación y difusión de hispanofobia dará sus frutos y surgirán nuevos partidos y otros persoanjes muchísmo más radicales y descerebrados que lo fuera esta generación Post Valentí Almirall. La difusión de la mentira histórica contará con personajes mucho más radicales y absurdos como lo fue Rovira i Virgili, el cual fue contestado por Jaume Vicens Vives acusándole a él y sus antecesores de haber inventado una historia de Cataluña falsa en su mayor parte y completamente absurda. Vicens Vives intentó dar a Cataluña de una historia a partir de hechos y datos “La historia no se crea, se rehace”, con la que se debería haber comenzado a dar de lado la versión romántica y acultural surgida en el S.XIX. No obstante vemos tristemente que esto ha sido así, Rovira i Virgili goza de mayor reconocimiento que Vicens Vives, y en Cataluña se sigue tomando como línea “histórica” la recopilación de mentiras románticas con la que Ferran Soldevila redactó su “Història de Catalunya”, por cierto encargo de Francesc Cambó, líder de la Lliga Regionalista. En dicha obra, el autor, no sólo manipula, sino que intenta buscar datos por absurdos que fuesen para intentar dar por cierta la mentira surgida en el siglo anterior.
Enlace permanente de imagen incrustada

Enlace permanente de imagen incrustada

Enlace permanente de imagen incrustada

Enlace permanente de imagen incrustada

8.- EL RACISMO NACIONALISTA

Enlace permanente de imagen incrustada

Monumento al Dr. Robert, en Plaza Tetuán de Barcelona.
Homenaje al ex alcalde de Barcelona, que fue también
uno de los primeros líderes de la Lliga Regionalista.

El racismo en el nacionalismo catalán también es uno de los componentes básicos en la receta de esta ideología. En una época en la que en toda Europa se comentaban teorías como la teoría de la evolución de las especies de Darwin,salieron muchos iluminados por todas partes que intentaron buscar diferencias raciales entre los pueblos que habitaban en el planeta y sacar a la luz a cual más disparatada teoría. De hecho cabe mencionar que la craneometría para determinar la personalidad y la inteligencia estaba bastante aceptada en aquella época. Así a finales del S.XIX y no siendo ajenos en Cataluña a las “absurdeces” que circulaban por Europa respecto a las diferencias “raciales”, también surgieron varias voces, en ambientes nacionalistas, que buscando la diferenciación de Cataluña y su singularidad, recurrían para demostrarla a una explicación dada desde una perspectiva “racial”. Así nos encontramos con que por ejemplo el Dr. Robert, uno de los primeros líderes de la Lliga Regionalista, daba charlas por Barcelona en las que afirmaba que existían diferencias craneales entre los catalanes y el resto de españoles. Algo que repetirá en un mensaje a la Reina Regente, en 1898, con motivo de la crisis económica derivada de la pérdida de las colonias. Al parecer por estar los catalanes menos mezclados con otros pueblos. Pero no es el Dr. Robert un caso aislado. Ya desde el último cuarto del S.XIX se oyen mucha voces por Cataluña hablando de la raça catalana y de como los catalanes son más bien franco-arios, y el resto de españoles están mezclados con musulmanes y judíos. Así encontramos este tipo de afirmaciones en Sanpere en su “Origens i fonts de la Nació Catalana de 1878”. Pero el principal exponente de estas majaderías es un periodista y dramaturgo, llamado Pompeyo Gener (Peius) el cual en su “Herejías, estudios de crítica inductiva sobre asuntos españoles” de 1887 soltaba, dejándonos claro que creía en una raza catalana superior, algunas “perlas” como las siguientes:

Francisco Caja sacó a la luz en varias publicaciones y con una abundísima bibliografía con ejemplos, de como el racismo constituyó un pilar en la doctrina catalanista. De hecho es Prat de la Riba quien habla de raça catalana para justificar la creación de la Gran Cataluña, y es su racismo presente en su ideología la que se va a ir inculcando a las nuevas generaciones a través de su doctrina. Algo que por cierto también otros majaderos de otros rincones de Europa afirmaban también para sus movimientos nacionalistas. Hay que remarcar que no siempre que se hablaba de raça se tenía una intención meramente  “racial” al utilizar esa palabra. Es algo importante a tener en cuenta. Así el día de la Hispanidad, fue conocido como el día de la raza, sin que raza significase una diferenciación racial, sino cultural. No es el caso del nacionalismo catalán. Encontramos ejemplos de este racismo insertado en el ADN nacionalista,  en gente como por ejemplo “el arquitecto del nuevo catalán”, Pompeu Fabra que en 1934 firmaba un manifiesto en favor de la conservación Raza Catalana, y en favor de la aprobación de una Sociedad catalana de Eugenesia. Y de hecho, esa Sociedad llega a constituirse en 1935, e incluso ERC en la segunda república llega a aprobar una ley que permitía dicha práctica.

Enlace permanente de imagen incrustada

La Vanguardia, 15 marzo de 1899, publicaba la charla del Dr. Robert en la que hablaba de “La Raza Catalana”.

Enlace permanente de imagen incrustada

La misma noticia publicada en La Veu de Catalunya

Enlace permanente de imagen incrustada

Pompeu Fabra en 1934 firmaba un manifiesto para la Preservación de la Raza Catalana.
Diari La Publicitat, 12-05-1934

Enlace permanente de imagen incrustada

En Cataluña, ERC, según consta en el Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya, con fecha 9 de enero de 1937 aprobó una Ley Eugenésica

9.- EL DESASTRE DE 1898, COMIENZA EL VERDADERO PROBLEMA CON LOS NACIONALISMOS.

Hasta 1898 el nacionalismo, sobre todo a nivel político, era prácticamente residual. Con la pérdida de las últimas colonias se inicia el despegue del fanatismo hispanófobo gracias al populismo victimista de este movimiento conjuntamente con el apoyo de la burguesía catalana, la cual hasta entonces daba incluso lecciones de españolidad en el Congreso de los Diputados. Y es que el 60% del negocio industrial catalán se perdió en Cuba. Y con ello comenzaron los problemas con el nacionalismo. El denominado problema catalán procede de una grave crisis económica (y nacional) con la que el populismo de los nacionalistas hicieron su Agosto. La burguesía catalana hasta entonces había sido ultraespoñílista, no olvidemos el famoso Meeting de Bilbao de unos años antes en la que se dejaban la voz ,tanto los burgueses catalanes como vascos, al grito de “España para los Españoles”, teniendo como objetivo reforzar el sistema proteccionista español que tantos beneficios les había proporcionado al fomentar la creación de dos monopolios industriales en ambas provincias. Además es ahora cuando el nacionalismo va a acceder verdaderamente al pueblo llano. Hasta entonces el catalanismo, como bien recordaba Cambó se reducía a un pequeño grupo de personas, que en los pueblos eran etiquetados de iluminados. Es aprovechando esta nueva situación cuando su discurso victimista calará en la sociedad catalana con expresiones como “Dicen por Castilla, que se han perdido las colonias de utramar pero aún queda Cataluña” “nos explotan, nos odian”. La burguesía apoyará este movimiento lo que proporcionará medios económicos, más poder comunicativo y sobre todo acceso a la política donde impulsar acciones encaminadas a hacer llegar a cada vez más catalanes, su discurso hispanofóbico. No obstante como veremos los intereses económicos de dicha burguesía chocarán con el discurso de los pioneros nacionalistas, con lo que se irá produciendo un doble lenguaje que hará que se vayan escindiendo de la Lliga Regionalista, creada en 1901, partidos cada vez más radicales. Los chicos de Prat de la Riba siempre apoyaron a Cuba, de hecho se alegraron por la pérdida de la misma. No tardaron en aprovechar la ocasión para atacar a la unidad de España. Por ejemplo aún no concluída la guerra, uno de esos apóstoles de Prat de la Riba, Narcís Verdaguer i Callís publicaba lo siguiente en la Veu de Catalunya:

Enlace permanente de imagen incrustada

Vamos  en una barca que hace aguas, si queremos salvarnos tenemos que aflojar amarres.

En dicha crisis, y siguiendo la constante que desde entonces sufrimos todos los españoles, aparece siempre un singular personaje, carente de un mínimo ápice de responsabildad y de inteligencia, que parece querer ayudar a fomentar el nacionalismo. Así el General Polavieja soltó el siguiente manifiesto acabada la guerra, en plena ebullición de sentimientos de desaliento, depresión y contrariedad ante la humillante derrota, y las consecuencias fatales por la pérdida de las últimas colonias españolas. Dicho manifiesto fue recogido con gran interés por una parte de la burguesía catalana, que vio en ello una oportunidad para salvaguardar sus intereses económicos. Así se crea en un principio la Junta Regional de Adhesión al Programa de Polavieja, pero que al ver que dicho programa no se iba a materializar (era imposible dada la grave situación económica de España), crean en 1899 la Unión Regionalista, que antes de las elecciones de 1901 se unirá con el grupo de fanáticos del Centre Nacional Català de Prat de la Riba, para crear la Lliga Regionalista que dominará el mapa político catalanista hasta la irrupción de ERC., ya en la segunda República. Sin ese cambio de rumbo de la burguesía catalana, y su apoyo por interés, al nacionalismo catalán, hoy no estaríamos gobernados por un miembro destacado de esta penosa ideología, tan anticatalana. El partido vendía nacionalismo en Cataluña para hacerse fuerte en Madrid donde tendría que obtener beneficios económicos particulares, muchas veces contradiciendo la ideología que se dedicaban a inculcar en la sociedad catalana.

Enlace permanente de imagen incrustada

Enlace permanente de imagen incrustada

COMO EN TODOS LOS GRANDES MOVIMIENTOS COLECTIVOS EL RÁPIDO PROGRESO DEL CATALANISMO FUE DEBIDO A UNA PROPAGANDA A BASE DE ALGUNAS EXAGERACIONES Y DE ALGUNAS INJUSTICIAS. Francesc Cambó, líder de la Lliga Regionalista, tal y como relataba en sus memorias.

Con la pérdida de las colonias, lógicamente el Estado tuvo que subir los impuestos, lo que ocasionó graves protestas en Cataluña, sobre todo en Barcelona, donde los comerciantes tanto de pequeñas como grandes empresas se rebelaron, llegando al extremo de dar de baja sus comercios para no pagar la contribución exigida por el gobierno central. Ello es lo que se conoce en la historiografía por Cierre de Cajas (Tancament de Caixes). El nivel de tensión de los comerciantes e industriales catalanes antes la situación económica, fue aprovechada por el populismo nacionalista, con el que las tesis más ingominosas de este movimiento fanático fueron aceptadas por una parte de la sociedad catalana, principalmente parte de la burguesía, aunque ésta se movió principalmente por sus intereses particulares que anteponían a cualquier reivindicación nacional. “En Madrid pagan menos, Madrid nos roba, Madrid despilfarra el dinero” son frases una y otra vez repetidas durante 1898 y 1899 (y aún se utilizan), con las que el nacionalismo pudo ir ganando adeptos a su causa hispanófoba. El nivel de tensión y de insultos a Madrid fue respondido en igual medida por la prensa madrileña, con la que el nacionalismo cizañero pudo hacer creer a los pobre ingenuos, como efectivamente Madrid no les quería, y encima les perjudicaba. La revuelta tuvo desenlace grave, dado que se tuvo que declarar la suspensión de garantías constitucionales y la declaración del Estado de Guerra en la Provincia de Barcelona. Tuvo que presentar su dimisión el alcalde de Barcelona, el Dr. Robert (que luego sería uno de los primeros líderes de la Lliga Regionalista). También se detuvo en una de esas protestas al intocable y muchimillonario Eusebi Güell, patricio y burgués por excelencia…. Y.. ¿Quién ganó? Pues ganó el nacionalismo, el cual siempre gana porque siempre ganan los victimistas, si les das la razón buscarán nuevos agravios, y sino lo utilizarán para hacer ver a los demás como “realmente” les odias, sobretodo en momentos de crisis, cuando los sentimientos de angustia están a flor de piel. A partir de 1898, en definitiva, comienza el problema con el nacionalismo catalán.

Enlace permanente de imagen incrustada

L’Esquella de la Torratxa, 13-11-1899
Enlace permanente de imagen incrustada

Enlace permanente de imagen incrustada

L’Esquella de la Torratxa, 20-10-1899. El Dr. Robert dimite como alcalde de Barcelona, al apoyar el “no volem pagar” de la época.

Enlace permanente de imagen incrustada

Enlace permanente de imagen incrustada

Campana de Gràcia, 18-11-1899, parodiando a Silvela, Presidente del Consejo de Ministros.

Enlace permanente de imagen incrustada

Madrid nos roba, argumento que sigue siendo utilizado por el nacionalismo. No son muy originales, pero les funciona en momentos de crisis.

Revista satírica Cu-Cut, en 1904.

Cartel no muy antiguo de ERC, que recupera conjuntamente con SI, CIU y demás, el “España, Madrid nos roba” para el S.XXI.
10.- LA LLIGA REGIONALISTA Y LA ATOMIZACIÓN DEL CATALANISMO POLÍTICO A PARTIR DE 1898.
La Lliga Regionalista va a dominar el panorama político “catalanista” hasta la irrupción de ERC, ya con la llegada de la Segunda República Española. Se trata de la fusión del Centre Nacional Català, un partido plenamente nacionalista, fanático e hispanófobo, y Unió Regionalista, un partido creado por parte de la burguesía sin otro objetivo más allá de preservar sus intereses económicos. Esta doble identidad dará lugar a que si bien se irá difundiendo la ideología miserable de Prat de la Riba con mayor aportación económica, mediática y con acceso al poder, por otro lado el choque con los intereses económicos de la burguesía militante y los deseos “nacionalistas”, hará que dicho partido vaya sufriendo sucesivas escisiones a lo largo de las primeras décadas del S.XX, al quedar como sospechosos de no ser suficientemente “nacionalistas”. Por otro lado su discurso incendiario, su política calumniadora en todo “lo español” a través de sus medios de comunicación, tales como revistas satíricas o prensa, y sus meetings hispanófobos, irá inoculando poco a poco el desapego por España de una parte relevante de la sociedad catalana, así como también el carácter victimista, la irracionalidad, la falta de autocrítica y la arrogancia, que se irá transmitiendo desde entonces de padres a hijos. La Lliga Regionalista debuta en las elecciones generales de 1901, donde obtiene un buen resultado, pero no una mayoría aplastante, dado que la sociedad catalana en ese momento, y a pesar de la crisis y el populismo, no es catalanista, y mucho menos hispanófoba. Como bien admitía Cambó en sus memorias el partido irá creciendo a base de “exageraciones y algunas injusticias”, es decir a base de mentiras, calumnias que irán fomentando la hispanofobia y el desapego por la verdadera identidad catalana.

Parte de ese partido es mirado con recelos por sectores de la izquierda catalana, que incluso ven todo ápice de catalanismo como algo relacionado directamente con la burguesía. Es decir, las sardanas, el himno dels Segadors o incluso hablar catalán es visto como algo propio de esa clase social, que no es la de los trabajadores. Los primeros líderes de la Lliga procederán principalmente de las esferas económicas, dada su procedencia burguesa y de alta cuna. Pronto serán acusados estos pioneros del catalanismo político de no ser suficientemente catalanistas, y aunque dominarán como se ha dicho la política en Cataluña hasta los años 30, irán surgiendo cada vez partidos más radicalizados en catalanismo, que llegarán a constituirse en terrorista, y a relacionarse incluso con el fascismo y  el nacional socialismo que van a surgir en las próximos años. El discurso de la Lliga será doble. Un discurso catalanista e incendiario en Cataluña para obtener votos con los que hacer demostraciones de fuerza; y otro discurso en Madrid donde tendrán, cuando no “amenacen”, un discurso “colaborador”, que intentará suavizar ciertos actos hispanófobos cometidos en Cataluña, e incluso interesado “en el bien general” aunque siempre pensando por encima de todo en el interés económico particular de sus militantes.

Enlace permanente de imagen incrustada

Los primeros líderes de la Lliga y los resultados de las elecciones generales de 1901 en Cataluña

Enlace permanente de imagen incrustada
A partir de la crisis de 1898, y de las divisiones de la Lliga, irán surgiendo nuevos partidos, cada vez más radicales que también irán sufriendo en sus filas nuevas escisiones por los mismos motivos que los sufría la Lliga. Así surge Acció Catalana, Acció Republicana de Catalunya, Centre Nacionalista Republicà, etc..Pero también Lo Sometent, Lo Renaixement, Aplec Catalanista, etc, etc.. que no obstante no harán nunca sombra a a la Lliga Regionalista, y de hecho serán movimientos minoritarios, que no obstante irán marcando a nuevas posturas más radicales.
Es a partir de entonces cuando también surgen movimientos armados, terroristas, que buscan la independencia de Cataluña, como “La Reixa”, “Bandera negra”, o imitadores de otros movimientos nacionalistas europeos, com es el caso de Nosaltres Sols, inspirado en el Sinn Féin irlandés. Así como surgirán otros partidos pancatalanistas, independentistas y calcados de lo peor del momento en Europa, totalmente fascistas, xenófobos y totalitarios como será Estat Català, fundado por Macià, que será parte constituyente de Esquerra Republicana de Catalunya, con el PRC de Companys.
También con el tiempo los partidos federalistas, izquierdas, republicanas irán escindiéndose y fusionándose entre ellos, yéndose a posturas cada vez más catalanistas, como el Bloc Republicà Catalanista, Unió Federal nacionalista Republicana,  Partit Republicà Català, etc..Lo mismo sucederá con parte del carlismo que fundará UDC, Unió Democràtica de Catalunya.
Desfile de Estat Català, 1933 en Barcelona.
La prensa vinculada a cada uno de esos nuevos partidos, tanto de izquierdas, como conservadores, también irá subiendo el grado de fanatismo correspondiente a las siglas de su partido. Así por ejemplo encontramos la revista “La Tralla”, o el semanario satítico de la Lliga, el Cu-Cut, o El Be Negre.
Chiste publicado en  la revista Cu-Cut en 1905 que ocasionó los hechos que llevan el nombre de esta publicación.

Todo va a quedar tocado por el “catalanismo”. Todo tendrá que ser catalanista o no será catalán. Y es que la campaña de victimización, apología de la hispanofobia, y cizaña de la Lliga llegará a inocularse en casi todos los partidos de la época. Principalmente después de que casi todos los partidos catalanes se presentaran conjuntamente a las elecciones bajo las siglas de Solidaritat Catalana. Acción que se produjo como respuesta a los “hechos del Cu-Cut” de 1905, cuando militares españoles asaltaron las oficinas de la prensa “de la Lliga”: la Veu de Catalunya y el semanario satírico Cu-Cut, tras las múltiples burlas e insultos de estos medios a España y al ejército español. La respuesta del ejército fue presionar para suspender las Garantías Constitucionales de Barcelona e impulsar la Ley de jurisdicciones que permitía al ejército juzgar, él mismo, todo aquello que considerase contrario a la Unidad de España, o contra el propio ejército. No sólo la mayor parte de los partidos catalanes se unieron en una lista conjunta, sino que la ley contó con el rechazo de la mayor parte de la oposición de aquel momento al gobierno de turno en España. Solidaritat tuvo una vida corta, dada la divergencia de ideologías de los partidos constituyentes, pero sirvió a la Lliga para “inyectar” el catalanismo, o hispanofobia, a los demás partidos y también a gran parte de la sociedad catalana. Es también fruto de Solidaritat Catalana, y su voluntad de “hacerse” con un militar para su causa, que se captó al teniente coronel Macià; el cual se pasará a la política y pasará de ser españolista a ser un hispanófobo radical, organizador de actos terroristas y creador de partidos próximos al nacionalsocialismo, como lo fue Estat Català. Partido que no sólo quería la libertad para els Països Catalans, sino que contaba entre sus absurdos fundacionales el liberar “si se puede” a la Occitania francesa.

Enlace permanente de imagen incrustada

Francesc Macià, cuando pertenecía al ejército español, donde llegó a ser teniente coronel.

La Lliga Regionalista será la primera fuerza del catalanismo hasta la segunda república. Y a partir de Solidaritat Catalana, y su desaparición, también la principal fuerza política en Cataluña, con permiso del anarquismo. Y es que la oportunidad de victimizar a toda Cataluña y a todos los catalanes, que le brindó la formación de esa coalición, hizo que la Lliga fuera la principal beneficiada, dado su insistente dicurso victimista hispanófobo, y que la gente fuera asociando esa causa con dicho partido. No obstante aunque la Lliga es un partido en el que en sus inicios los fanáticos van marcando la ideología, en sus filas milita la burguesía catalana, a la que precisamente debía el poder dicho partido. Y cuando la ideología hispanófoba chocó con los intereses económicos de la élite del partido, se primaron los intereses económicos, lo que fue causa de las varias escisiones de dicho partido. Nunca la Lliga, y de hecho luego se encargarían de “oficializar”, fueron separatistas, porque a la burguesía no le convenía económicamente. Aún así su ideología fue fomentar todo lo contrario, al hablar de liberar a los Països Catalans, la Gran Catalunya de Prat de la Riba, etc.. De hecho fueron deribando con el tiempo hacia posturas menos extremas, llegano a redactar el propio Prat de la Riba, por influencia de Cambó, un manifiesto de “Per Catalunya i l’Espanya Gran”. Esas contradicciones se personificarán en el último líder de la Lliga, Cambó, que irá evolucionando desde su juventud, próxima al radicalismo de Prat, a una ideología que dentro del catalanismo, buscará gobernar e influir en el gobierno general de España, aunque siempre mirando por los intereses particulares de la burguesía catalana, y los suyos propios. Eso sí, para ser fuerte en Madrid, no dudaran “nunca” en crear tensión en la sociedad catalana utilizando su discurso incendiario y victimista, con el que recogían votos a cascoporro. Un ejemplo claro de ello es la tensión generada durante la campaña del Estatut de 1919, cuyas actuaciones parecen haber sido copiadas por los nacionalistas del S.XXI para su campaña referente al referéndum ilegal que pretendían realizar en 2014.
Estamos pues con un partido con doble lenguaje, radical para que les voten, y defensor de los intereses de la burguesía catalana en la práctica. Y es por eso que se esconden en la Semana Trágica de Barcelona, dado que los Güell son los que tienen intereses económicos a proteger en África. Es por ello que en su lucha con el anarquismo y las huelgas no irán viendo mal recurrir a solicitar al gobierno de España que se tome cualquier tipo de medida, etc.. Como tampoco tendrán la vergüenza de culpar a Madrid, de las bancarrotas de la banca de la burguesía, tal es el caso del Banco de Barcelona, para el cual se tuvieron que crear leyes específicas, para evitar que la burguesía asumiera las pérdidas. De hecho la Lliga apoyó a Primo de Rivera, tal y como se aprecia en la noticia que publicaba La Vanguardia, el 16-09-1923.Pero es que además la Lliga, en su lucha contra la izquierda catalana, el anarquismo, marxismo, etc…apoyará a Franco en el golpe de 1936, le financiará, colaborará en labores de espionaje en Cataluña (SIFNE), y montará incluso una oficina en París donde hará propaganda positiva, a favor de los franquistas, dirigida dicha campaña al resto de Europa.

Enlace permanente de imagen incrustada

Enlace permanente de imagen incrustada
Enlace permanente de imagen incrustada

En 1929, en plena dictadura de Primo de Rivera, Cambó publica el siguiente libro, donde llega a justificar ciertas dictaduras:

Enlace permanente de imagen incrustada

Existe una declaración de apoyo a Franco, en el que aparecen firmando dicha declaración el líder de la Lliga, Cambó, así como otros dirigentes de dicha formación, tal como Pere Rahola. El documento que no tiene una gran difusión, como es lógico, se puede ver en su totalidad, así como el nombre de los firmantes de esa declaración en el siguiente libro. A continuación la declaración de apoyo de la Lliga a Franco.
Enlace permanente de imagen incrustada
Otros ilustres diputados de la Lliga nos dejaron manifestaciones como la que recogía La Vanguardia Española, en 1939, En donde Valls Taberner (ya en la órbita del “Nuevo Régimen”): “Cataluña ha seguido una falsa ruta y ha llegado a ser víctima de su propio extravío. Esta falsa ruta ha sido el nacionalismo catalanista”:
…o Joan Estlerich, en 1931:
Enlace permanente de imagen incrustada

Uno de los “padres” de la Constitución de 1978, Solé Tura, sobre Cambó, en 1997:

Enlace permanente de imagen incrustada
“Con el tiempo, ya en plena juventud, yo sentí el impulso de intervenir en la política general española, no sólo por ambición – aunque ésta, en su aspecto más noble, tenía su parte-, sino por el convencimiento que las aspiraciones de Cataluña tenían que satisfacerse de cara a España, en un proceso de engrandecimiento de España. La frase “Por Cataluña y la España grande” fue mía, no de Prat, y expresa exactamente lo que yo sentía a los 25 años y que he sentido después constantemente. Como yo era un hombre fuerte, nunca caí en la debilidad separatista, fruto de la inconsciencia o expresión notoria de un complejo de inferioridad”
Francesc Cambó, líder de la Lliga Regionalista, “verdadero” primer partido nacionalista de Cataluña (Memoria 1876-1936, pág. 368).
Enlace permanente de imagen incrustada
La Lliga pierde su hegemonía con la llegada de la Segunda República. Aparece en escena un tal Francesc Macià, ex teniente coronel del ejército español que se había vendido a los partidos nacionalistas por un acta de diputado. Macià durante las primeras décadas del S.XX pasará sin pena ni gloria por la política catalana. Este señor producto del “chiste” del Cu-Cut en 1905, pasará de una posición española y monárquica, a una radicalización progresiva, sobre todo con la llegada de Primo de Rivera, que le llevará a posiciones extremistas, llegando a tomar las armas, preparart invasiones ridículas y también a crear un partido , “Estat Català”. Un partido “fascista”, pancatalanista, xenófobo, independentista y partidario de las armas, con división terrorista incluída. Una vez en el gobierno de la Generalitat, Macià, tendrá discursos que resultarán contradictorios para esta formación independentista ya integrada en ERC. Companys que le precederá en la Generalitat, a diferencia de Macià nunca fue independentista, de hecho fue acusado de no ser suficientemente catalanista, y dentro del nacionalismo que defendía bajo las siglas de ERC, Companys fue más que nada un simpatizante de los anarquistas, y en ese ámbito si era un radical.
Enlace permanente de imagen incrustada
Enlace permanente de imagen incrustada
Macià, con Ramon Franco, hermano del “Caudillo” que fue diputado por ERC en Madrid.

Enlace permanente de imagen incrustada

Enlace permanente de imagen incrustada
Companys afirmando que respetaba la Constitución, días antes de dar un golpe de Estado.

La Vanguardia, 6 octubre de 1994, Artículo de Núria Escur.

Enlace permanente de imagen incrustada

Los nacionalistas con su doble lenguaje, su negacionismo, su hipocresía, su falta de autocrítica, su victimismo, su hispanofobia… son los que están verdaderamente, desde que existen, arruinando a Cataluña y atacando de forma muy agresiva a la verdadera identidad catalana y a la verdadera cultura catalana, que no es en absoluto la que se han inventado en base a su “toque” hispanófobo. Hoy estamos viviendo unos momentos de elevada tensión, que están llevando a Cataluña a un callejón  sin salida. ante la falta de soluciones para gobernar. El populismo victimista del nacionalismo ha conducido desde hace años a una situación en la que se está tensando la convivencia entre catalanes, pero también entre estos y el resto de españoles, que recuerda a otras épocas en las que ha sucedido lo mismo, y cuyo primer objetivo también era tapar con una bandera la incapacidad gubernamental. Podemos encontrar, así pues, paralelismos entre la situación actual y la vivida con la campaña de l’Estatut de 1918-1919 en las que se solicitaba una autonomía, no habiendo pasado siquiera cuatro años desde que se había concedido el derecho a formar una Mancomunidad entre las cuatro diputaciones catalanas. La tensión de aquella época finalizó por los sucesos transcurridos entorno a la época de la huelga de la Canadiense. A continuación la burguesía catalana, la Lliga, paró y dejó aparcada la campaña estatutaria, demostrando que primero eran sus intereses, y que no tenían ningún escrúpulo en tensar a la sociedad catalana con el objeto de reclamar de todo al gobierno central. Así como tampoco vergüenza alguna para a continuación hacer ver que no tienen ninguna responsabilidad en la tensión generada por ellos mismos. Algo que actualmente también estamos viviendo. También hoy como entonces la izquierda es el tonto útil del nacionalismo. Pero es que entonces, como hoy, los gobiernos de turno centrales no estuvieron a la altura al no poner (de forma creíble) a disposición de la justicia cuanto agravio, despropósito e ilegalidad se cometió:

11.- LA CAMPAÑA DE L’ESTATUT 1919 & LA CAMPAÑA “VOLEM VOTAR” 2014.

El nacionalismo en diferentes épocas se ha dedicado a arruinar Cataluña, y cuando le ha convenido se ha dedicado a crear tensión entre los ciudadanos de Cataluña,  a costa de ganar votos, tapar malas gestiones o presionar al gobierno central para obtener de él cualquier reclamación. En 1918-1919 el nacionalismo catalán conjuntamente con la izquierda partidaria de la descentralización, llevaron a cabo una campaña agresiva para solicitar para Cataluña, una Autonomía, en la que se reflejaron ciertos “mensajes” y “discursos”, así como “estrategias” muy parecidos a los utilizados en la campaña para el referéndum ilegal que debía celebrarse en 2014. Las coincidencias son bastante curiosas…
El España nos roba, Madrid nos roba. Un argumento utilizado en 1919 (y antes) y recuperado para el S.XXI.
Enlace permanente de imagen incrustada
España perderá Cataluña como perdió Cuba, sino nos dais lo que pedimos. Argumento cacareado por Oriol Junqueras. Argumento que no era nuevo
Enlace permanente de imagen incrustada
“A lo mejor paralizamos la economía”, dijo Junqueras. Nada original tampoco en este sentido.
Enlace permanente de imagen incrustada
Tanto ayer como hoy, el insulto, la calumnias…son el diálogo de los nacionalistas. Pero a ellos ni les niegues el saludo…
Enlace permanente de imagen incrustada
La tensión buscada contó con apoyo de la izquierda, del FC Barcelona, de asociaciones de castellanoparlantes, etc..
Enlace permanente de imagen incrustada
Chovinismo, exaltación patriotera…Una constante en la historia del nacionalismo
Enlace permanente de imagen incrustada
Lo de si no estás con nosotros, no eres catalán, tampoco es nuevo.
Enlace permanente de imagen incrustada
El ridículo internacional buscando apoyos por todas partes también se hizo entonces.
Enlace permanente de imagen incrustada
Demostraciones populares de fuerza, tampoco son nuevas. 1918 con motivo de la solicitud de l’Estatut
Enlace permanente de imagen incrustada
“Secuestrar” el Palau de la Música para l’Estatut, Movilizar a la mayor parte de alcaldes. Se hizo entonces y lo ha repetido Artur Mas
Enlace permanente de imagen incrustada
Bocazas amenazando con ocupar puertos y otras majaderías similares no faltaron tampoco entonces…
Enlace permanente de imagen incrustada
Como hoy, la izquierda catalana fue “el tonto útil” del nacionalismo. Y ya llevaba tiempo siéndolo.
Enlace permanente de imagen incrustada
Dar por hecho lo que pides, y ridiculizar a los que no piensan como tú, también se vio por aquellos años.
Enlace permanente de imagen incrustada
Y Demagogia y populismo y victimización de hechos, lo podemos ver ahora mismo por tv3
Enlace permanente de imagen incrustada


12.- ¡POR AVISAR NO HA SIDO!:  ADVERTENCIAS SOBRE EL
NACIONALISMO HISTÓRICAMENTE NINGUNEADAS:
Desde el mismo momento, incluso antes (pero en menor medida) en que el nacionalismo se convirtió en un fenómeno social de masas en Cataluña en su vertiente más fanática, victimista, hispanófoba y con actitudes sectarias, han existido tanto en el resto de España, como en el interior del mismo Principado, voces que lo han denunciado, criticado y atacado. No obstante, al igual que sucede hoy en día, siempre han existido cenutrios que han hecho todo lo contrario, y han ido defendiendo y dando la razón en todo, a aquellos cuyo único y repetitivo discurso es culpar de todos los males al resto de España, odiar todo lo castellano, victimizar a la sociedad catalana, borrar del diccionario la autocrítica y difundir mentiras históricas con las que construir una doctrina sectaria. Es por ello que al conceder algo a un victimista, éste no va a poner fin a su mezquina actitud, y ya en el mismo momento buscará nuevos agravios para seguir victimizándose de forma agresiva, Por el contrario al no darles la razón, el victimista utilizará esta negativa para hacer ver que realmente no se le tiene en estima por muy grotesca e imposible que sea su reclamación. Al victimista no se le combate dándole la razón, ni tampoco haciendo ver que no existe. Se le combate demostrando que no tiene razón y haciendo ver a los demás que es un victimista. Por desgracia las voces que han ido a lo largo del S.XIX, XX y XXI denunciando a la secta nacionalista, han sido ninguneadas, insultadas, y etiquetadas de “españolistas, franquistas, inmovilistas,etc…” por muchos, que creyéndose adalides de la diplomacia, lo único que han hecho es agravar el problema, y darse cuenta al cabo del tiempo, cuan grave ha sido su error y como de despreciables son en verdad los que profesan la secta nacionalista. A continuación algunos ejemplos de advertencias sobre el nacionalismo, que como vemos, bien valdrían para hoy.
En 1901 José Martos O’Neale, publicaba “Peligro Nacional. Estudios e Impresiones sobre el catalanismo”. Dicho libro en el que se describen ciertamente medidas exageradas, fue contestado con burla por parte del nacionalismo y ninguneado en el resto de España.
Enlace permanente de imagen incrustada
En 1903, el catalán Adolfo marsillach, nos describía quienes eran esos “catalanistas” y “cómo actuaban”. Observamos que no ha cambiado nada, porque se trata de una ideología victimista y sectaria.
Enlace permanente de imagen incrustada
Enlace permanente de imagen incrustada
Antonio Pirala, en 1905 nos ampliaba la misma información y coincidía en denunciar el comportamiento castellanófobo, victimista del nacionalismo. Además aludía a las simpatías que despertaban en el carlismo y en la izquieda. Así mismo nos explicaba como desde el gobierno se miraba hacia otro lado. Poco ha cambiado la situación.
Enlace permanente de imagen incrustada
Enlace permanente de imagen incrustada
Enlace permanente de imagen incrustada
Enlace permanente de imagen incrustada

Un catalán de Gerona, Francisco Jaume, en 1907, nos volvía a describir el ruin comportamiento del nacionalismo, nos hablaba de su castellanofobia, y de su sistema para ganar adeptos

Enlace permanente de imagen incrustada

Enlace permanente de imagen incrustada

Enlace permanente de imagen incrustada

Enlace permanente de imagen incrustada

Enlace permanente de imagen incrustada

Por último, mostrar al catalán Joaquín Samaruc, que en 1924, nos describía otra vez la naturaleza sectaria de dicho movimiento sectario mal llamado nacionalista catalán.

Enlace permanente de imagen incrustada
Enlace permanente de imagen incrustada

Enlace permanente de imagen incrustada

13.- CEDER Y DAR LA RAZÓN SIEMPRE A LOS NACIONALISTAS. UNA CONSTANTE EN LA POLÍTICA ESPAÑOLA CON FATALES CONSECUENCIAS
El nacionalismo, que lleva el victimismo en su naturaleza no tiene techo. Algo tan fácil de entender, en la práctica pues no parece haberse querido comprender nunca por los diferentes gobiernos de turno que ha tenido España. Y es que parece que hay muchos que se empeñan en repetir una y otra vez el mismo error. Por supuesto que hay gente y políticos que se oponen firmemente a conceder de todo al nacionalismo, más aún cuando saben que verdaderamente el nacionalista no desea que le den nada, sólo victimizarse, tanto mejor si no se atienden sus descabelladas demandas. Por el contrario cuanto ceder al nacionalismo no soluciona nada en absoluto, al día siguiente estarán buscando nuevos agravios con los que seguir con la camapaña victimista, que es de donde sacan sus votos. El problema que tenemos en España es por un lado es la dejadez de gobiernos que no hacen nada para solucionar este problema, llamado nacionalismo, miran hacia otro lado, así como también aquellos que se dedican a pactar con ellos acuerdos legislativos aún a costa de que se vayan a vulnerar los derechos que tienen los españoles en las comunidades donde campan a sus anchas los nacionalistas periféricos.  Por otro lado, tenemos el tontismo histórico de muchos “adalides” del diálogo, que manifiestan incluso simpatía por el nacionalismo, dándole la razón, siendo comprensivos con él, y encima criticando duramente a los que no piensan ceder nada a los nacionalistas que vulnere los derechos que tiene todo ciudadano español. Las recetas para combatir al nacionalismo no pasan por el inmovilismo, mirar hacia otro lado como si no existieran, como tampoco pasa por estar continuamente dándoles la razón, como se ha dicho el victimismo no tiene techo. Al victimismo se le combate mostrando que no tienen razón, y hacer ver a todo el mundo que ese señor que mete cizaña es precisamente un victimista.
Las recetas por lo tanto que han dado los diferentes gobiernos de turno de España han sido siempre las mismas, y ya va siendo hora de ir cambiándolas por medidas efectivas, las cuales aunque lleven tiempo para poder ver los resultados, son necesarias, justas y son posibles. Lo que no puede ser es que en cada generación tengamos que vivir la misma situación una y otra vez, viendo como el nacionalismo va envenenando a la sociedad mientras contemplamos el tontismo y el pasotismo como medidas para combatirlo. Si hacemos un breve recordatorio histórico podemos ver como siempre ha sucedido lo mismo, se ha cedido y el nacionalismo nunca ha dejado de victimizarse, calumniar, buscar agravios, nunca ha dejado de ser desleal con el resto de España, y más lo ha sido cuanto más competencias se les ha traspasado. Conocemos perfectamente las consecuencias del traspaso de la Educación, por lo que el plantear un modelo de España federal sólo funcionará cuando se tomen medidas para acabar de una vez con la mentira victimista, sino pues iremos cada vez a peor, siguiendo la constante histórica.
En 1914 se concede la Mancomunidad de Catalunya a los nacionalistas. Previamente a dicha concesión se dieron en el Congreso discursos a favor y de comprensión hacia los nacionalistas para unir las cuatro diputaciones catalanas. ¿Sirvió de algo? Al contrario. En cuatro años se pedía la autonomía para Cataluña a través de una campaña que tensó como hoy a la sociedad catalana.
Enlace permanente de imagen incrustada
En 1932 y después de largos discursos de destacados miembros de la izquierda española en favor de la autonomía, se concede a Cataluña un Estatuto. Dos años tardó la Generalitat  en dar un golpe de Estado.
Enlace permanente de imagen incrustada
Enlace permanente de imagen incrustada
Enlace permanente de imagen incrustada
En esa época si se tuvo el coraje de actuar en consecuencia, hacer cumplir la legalidad, y tratar a los criminales como lo que son, es decir delincuentes. No obstante la suspensión de la autonomía no tardó en levantarse al no considerarse constitucional en cuanto llegó al poder el Frente Popular, momento en el que se liberó al gobierno golpista de 1934 que retornó al restaurado gobierno de la Generalitat.
Enlace permanente de imagen incrustada
Enlace permanente de imagen incrustada
Enlace permanente de imagen incrustada
Con la vuelta a la democracia, vuelve la Autonomía para Cataluña. El traspaso de competencias ha sido utilizado por el nacionalismo para actuar de forma desleal con el resto de España, no respetando los derechos de los ciudadanos catalanes, y promoviendo tal y como advertía el ex President de la Generalitat, Tarradellas, en 1981, una política sectaria, discriminatoria que dividía al pueblo en dos de una forma cada vez más profunda.
Enlace permanente de imagen incrustada
En 2006 el Estatut  de 1979, ya no les valía a los del tripartito PSC-ERC-ICV. Y ese Estatut que no pedía nadie, que sólo se utilizó para tapar la incapacidad gubernamental del gobierno de la Generalitat, y del que pocos se dignaron a votar, ha sido utilizado vergonzosamente por el nacionalismo (incluso por los que pidieron el voto en negativo, como ERC) para victimizar a la sociedad catalana tras ser recortado dicho Estatut (en algunos artículos) por el Tribunal Constitucional, siendo claramente dichos artículos anticonstitucionales. Es habitual encontrar a un victimista nacionalista qué se queja por ello, pero desconoce al mismo tiempo qué solicitó modificar el Constitucional. Pero es que ni les interesan si se hizo una, dos o ninguna modificación en el Estatut, sólo les interesa victimizarse. Y es más, se da el caso de personas que piensan que dicho Estatut no se ha llegado a aplicar nunca. Tal es el producto y el poder de difusión de la mentira victimista del nacionalismo, que cuenta extrañamente, con la complicidad de la izquierda catalana y la izquierda del resto de España.
Enlace permanente de imagen incrustada
Y es que la solución no pasará nunca por dar la razón a alguien que te calumnia, te odia y quiere hacerte ver por los demás como un opresor. En cuanto cedas, buscará otra excusa. La solución pasa por informar, por hacerles frente para desenmascararlos, y sobre todo por hacer cumplir la ley de una vez. También la izquierda española debería replantearse y reflexionar sobre su simpatía, sumisión, y comprensión  histórica por los nacionalismos periféricos, aún cuando estos son más de derechas que cualquier partido mayoritario de este signo que existe hoy en España. También pasa por dejar de pactar a cambio de hacer la vista gorda en cuanto a incumplimiento de la legalidad, y también por dejar de hacer ver que no sucede nada en las regiones gobernadas por el nacionalismo. Parece que la izquierda española no quiere aprender, pero ejemplos de personajes relevantes de la misma, que al final han bajado del burro, no faltan. Así tenemos a todo un Negrín que finalmente entendió quienes eran los nacionalistas:
Enlace permanente de imagen incrustada
Enlace permanente de imagen incrustada
La base ideológica del nacionalismo no ha evolucionado nada desde Prat de la Riba, sigue siendo un movimiento hispanófobo, victimista y doctrinario. Cuanto más competencias, cuanto más medios, cuanto más concesiones, cuanto más se les permite saltarse las leyes….los nacionalista más desleales son y más hispanófobos, victimistas y doctrinarios se vuelven. ¿De qué serían capaces con un Estado propio dentro de una España federal?. El problema no es la Constitución, no son el resto de los Españoles, ni las balanzas fiscales entre autonomías. El problema es el nacionalismo, y hasta que algún partido responsable no se siente en la Moncloa continuará el mismo problema e irá agravándose, tal y como sucede actualmente. Despilfarran cantidades indecentes de dinero público en su propaganda identitaria, no dudan en untar medios de comunicación para que machaquen las 24 horas con sus consignas hispanófobas, calumniadoras y victimistas. El nacionalismo se ha introducido en todos los ámbitos de la sociedad catalana, está en todos los focos de poder mediático, económico, educativo, judicial, etc.. No hay en Cataluña una opresión digamos física y directa, la opresión se da al hacer ver que sino sigues la línea oficial del nacionalismo, no eres un buen catalán, y de eso se encargan los medios de comunicación y cualquier ámbito de la sociedad catalana en el que se ha ido introduciendo el nacionalismo. También se dedican a inculcar sentimientos de culpabilidad a los procedentes de otras regiones de España al sistemáticamente machacarles con sus mentiras históricas en las que los “españoles” han oprimido históricamente a los catalanes y les odian, acomplejándoles, creándoles síndrome de Estocolmo, y convirtiendo a muchos de esos nuevos catalanes en feroces hispanófobos. Pero es que, los nacionalistas, son los únicos opresores, los que odian de una forma enfermiza todo lo español y los que verdaderamente agreden a la cultura catalana, a su identidad, y a su economía.
El poder “comunicativo” del nacionalismo, se aprecia en la siguiente imágen. Y es que en dos años, el nacionalismo, ha conseguido que gran parte de la población catalana perdiera increíblement “la memoria”. Ello debido a una campaña “machacona” y continua hispanófoba y calumniadora de los medios de comunicación que le son afines (¿subvenciones?) y también ante el pasotismo del gobierno central y de la justicia que no actúan ante las continuas provocaciones, calumnias y la falta de respeto a los derechos constitucionales de todos los ciudadanos españoles.
Enlace permanente de imagen incrustada
Enlace permanente de imagen incrustada
El nacionalismo vive de fomentar el odio a España,  es lo que le da votos, y no el intentar realizar una estupenda gestión de gobierno. Eso es muy difícil, lo fácil es culpar a España de todos los males, aunque sean errores cometidos por el mismo nacionalismo. Es un movimiento irracional, sectario, que cuenta con una gran masa social precisamente por ese motivo, por haber conseguido inculcar la hispanofobia, el victimismo y la falta de autocrítica en el gran número de feligreses que les votan. Lo estamos viviendo en la presente época donde la tensión está llegando a niveles insoportables y en donde asistimos al ya conocido y bochornoso espectáculo de los partidos “estatales” que o bien les dan injustamente la razón en todo y les ofrecen nuevas competencias, o bien nos ofrecen el también habitual mirar hacia otro lado y no hacer que la ley se cumpla de una vez por todas.
Enlace permanente de imagen incrustada
¡Qué poca memoria tienen los votantes nacionalistas! ¡Qué poca capacidad de autocrítica tiene el nacionalismo!
Enlace permanente de imagen incrustada
Enlace permanente de imagen incrustada
Y a todos éstos, les debemos también en gran parte la situación actual:
14.- CONCLUSIONES
Enlace permanente de imagen incrustada
La lista histórica de los peores catalanes, convertidos en héroes por el victimismo nacionalista
El nacionalismo catalán es un grave problema para la sociedad catalana. Son ellos el problema, no lo es ni España, ni ningún español, ni ningún modelo de Estado. Son ellos, siempre han sido ellos el problema. Es un movimiento que por su naturaleza lleva a Cataluña por la senda de la decadencia. Es una ideología victimista, cimentada en la hispanofobia, que se dedica a envenenar la mente a sus votantes, y una ideología que no da lugar a la autocrítica. Es imposible avanzar en nada, mientras se siga con la enfermiza obsesión de culpar de todo al resto de España, y no se sea capaz de asumir errores, como tampoco dejar de acomodarse “en no hacer nada”, porque si sale mal, la culpa siempre es de los demás. No hay nada más contrario a un catalán que un nacionalista catalán. Y es que son un movimiento que destruye todo lo verdaderamente y genuinamente catalán. Lleva este movimiento más de un siglo en tierras catalanas buscando eliminar la verdadera identidad catalana, la cual es también española y de profundas raíces hispanas. Han creado una historia para Cataluña falsa en su mayor parte y absurda, que busca fomentar entre los catalanes, el desapego y odio hacia España, a través de una serie de bulos históricos que van aumentando en cada generación. Es muy patético comprobar como un movimiento surgido a raíz de la lectura de novelas románticas al estilo de Walter Scott, a principios del S.XIX ha llegado a transformarse en el movimiento sectario que nos ha metido a todos los catalanes, y al resto de españoles, en la grave situación que hoy vivimos. Todo ello ante el pasotismo y negligencia del gobierno central de turno.  No es amor a Cataluña, es odio a España, y en consecuencia también odio a Cataluña y a los catalanes. Termino aquí, no se me ocurre mejor conclusión para esta entrada que la siguiente frase de Unamuno:
Enlace permanente de imagen incrustada

Las Barras de Aragón: LAS MENTIRAS DEL NACIONALISMO CATALÁN: SU ORIGEN.

Un comentario en “Las mentiras del nacionalismo Catalán: Su origen – Ferran D’antequera Trastamara

  1. Lo que pienso del nacionalismo catalán, es algo muy simple, ya les gustaría a esta gente, tener lo que tiene el Estado de Portugal, formar parte de los ocho países de lengua portuguesa. Ya se darían con un canto en los dientes. Y cada vez lo tengo más claro.
    Pero, dejando a un lado el tema de la lengua; creo que lo mejor sería organizar un referéndum en España, para decidir la cuestión de la independencia o no de Cataluña. Y de paso, también se debería decidir en Referéndum, lo de los fueros del País Vasco y de Navarra. Estas cuestiones se deciden de manera civilizada, entre todos. Puesto que los políticos en España, de cualquier ideología, llevan mucho tiempo con la cuestión del nacionalismo vasco y catalán, y no solucionan nada, haciendo perder el tiempo y el dinero a los ciudadanos; lo mejor es organizar un referéndum.

    Me gusta

esta web esta abierta al debate, no al insulto, estos seran borrados y sus autores baneados.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s