La saga asesina y criminal de la familia de Pablo Iglesias / Dias de ira – Herman Tertsch 

Por su trascendencia política y su indiscutible actualidad, traigo a mi biblioteca virtual este fragmento del completisimo libro del periodista Del Valle Lersundi, D Hermann Tertsch, que aparece relatado en el pasage llamado “del oportunismo y la impostura”. Un libro de consulta imprescindible El relato no puede ser mas sobrecogedor:

“Al abuelo de Iglesias le paso algo parecido que al abuelo Lozano de Zapatero: fue condenado a muerte por el bando franquista. Con una diferencia muy importante, ante todo para él: que su sentencia no fue ejecutada; Al contrario; la trayectoria del abuelo de Iglesias demuestra que, en plena posguerra del franquismo podían ocurrir ya entonces en la justicia española cosas muy peculiares. E igual que muchos inocentes, a veces por pura casualidad o fatalidad, acabaron sus días en el paredón, muchos culpables se escaparon del mismo y tuvieron una suerte inmensa para una segunda oportunidad, bajo el franquismo. Como este abuelo.  

Porque Manuel Iglesias Ramírez, de Villafranca de los Barros, no fue condenado por ser miembro de un tribunal militar ni por ser un oficial del Ejército Republicano, como difunde su nieto Pablo, sino por ser miembro de una banda de milicianos que, en el otoño de 1936, se dedico en Madrid a realizar “sacas”, que es como se dio en llamar a la caza de “enemigos de clase” o “fascistas”, habitualmente civiles detenidos irregularmente por grupos de milicianos para ser torturados, encarcelados o asesinados. Lo Llamaban también, mas oficialmente, ejecuciones extrajudiciales. 

Quedo probado y le costo la pena de muerte al abuelo de Pablo Iglesias, el hecho de haber ido el 7 de noviembre a la cabeza de una brigada a la casa madrileña de los marqueses de San Fernando, que eran también de Villafranca. Allí, el grupo de milicianos pregunto por los marqueses. Fue él quien los identificó para llevarse a Joaquin Dorado y Rodríguez de Campomanes, marqués de San Fernando, y a su cuñado, Pedro Ceballos. Fueron trasladados a la checa de la Calle Serrano 43 y en las horas posteriores fusilados en la Pradera de San Isidro. 
Con el abuelo del líder de Podemos no iban ni policías ni militares, sino personajes tan poco marciales Como Manuel Carreiro el Chaparro, Jesus Yuste el Cojo de los Molletes, Antonio Delgado el Homachego y otros dos milicianos de los que solamente se conoce el apodo: el Vinagre y el Ojo de Perdiz. 

El abuelo había participado en diversas acciones contra guardias civiles después fusilados y contra derechistas y católicos también muertos y heridos. Por todo ello fue condenado a muerte. 
Pero el franquismo, Franco en persona, según consta por la firma, conmuto aquella pena de muerte por una cadena perpetua. Y esa condena de por vida se convirtió al final en solo cinco años, que es lo unico que cumplio por sus crimenes. Pero edemas, como a Zapatero, también a Iglesias le encanta, edemas de restar hechos, añadir literatura a las peripecias del abuelo. Y eso de que “sufrió la atenta mirada de la dictadura” debería formularse de otra forma. Porque de hecho. nada mas salir de la cárcel, el condenado a muerte cinco años antes tuvo el inmenso privilegio en aquellos años de miseria de ser colocado en el Ministerio de Trabajo, en la División de Seguro Obligatorio de Enfermedad. Y gracias a este espléndido trabajo de plena seguridad en el corazon de la burocracia oficial del régimen franquista, dio estudios universitarios a sus seis hijos. Lo extraño en esta trayectoria es que no culminara en una familia que, por gratitud, se obstinara por mantenerse leal en el bunker franquista. Que no fue así lo confirma el hecho de que el padre de Pablo Iglesias fuera militante de la organización terrorista FRAP y del propio líder de Podemos se conoce ya su trayectoria lo suficientemente bien, como para descartar que en algún momento haya tenido inquietudes políticas, intelectuales o espirituales mas allá de la simple disciplina ideológica comunista.

Herman Tertsch

 

19 comentarios en “La saga asesina y criminal de la familia de Pablo Iglesias / Dias de ira – Herman Tertsch 

  1. La verdad es raro que de perpetua pase a 5 años y de 5 años a funcionario del Ministerio de Trabajo, en el régimen de Franco, cuando lo primero que pedían para trabajar en una entidad publica era los antecedentes penales. Solo se obtenían puestos así de dos formas, por un buen enchufe o por que el propio régimen te los diese en forma de pago por tus servicios. Y los servicios de este señor ¿cuales odian ser…?. Cada cual que deje correr su imaginación.

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    • También se permito al padre de Gregorio Peces Barba tras ser condenado a muerte y conmutada la pena a trabajos forzados en el Valle de los Caídos y tras solo cuatro años pudo volver a ejercer de abogado. Si el Partido Popular estuviese compuesto por personas decentes y no nauseabundos cobardes y traidores, se sabría que el régimen franquista fuer mucho más generoso con los perdedores que lo que fueron los comunistas allá donde vencieron. La historia se conocerá poco a poco a pesar de la cobardía y traición a su misma ideología del PP condenado el franquismo sin tener al menos la decencia de exigir una condena paralela a la izquierda por sus incontables crímenes, magnicidios y golpes de Estado incluyendo al de 1934, rebelión de Asturias, dos años antes de que lo hiciera Franco. http://www.elimparcial.es/noticia/108214/opinion/

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      • Es la suya una opinion veraz , certera y basada en hechos vividos por muchos españoles – hoy acobardados por desgracia y que nunca dicen lo que piensan -, que yo comparto plenamente.
        Pero,no solo en cuanto que el trato final fue moderado, en relacion a lo ocurrido en otros muchos paises donde el resultado de la contienda fue el contrario, sino ,y sobre todo , en cuanto a – como bien dice – la discriminacion historica a la que se someten sus respectivas consecuencias y calificacion politica.
        Y es que , en el mundo civilizado que ha sobrevivido tanto al fascismo recalcitrante de aquella epoca , como, y mas aun y tambien , al comunismo aberrante paralelamente triunfante en la misma, tal parece que los primeros son los unicos diablos estigmatizables, y los segundos , ONGES – hermanitas de la caridad, que todo lo tienen justificado por ser ” de izquierdas ” .
        Un postura aberrante y repugnante, propia, en efecto de fariseicas estrategias ,tendentes, solo , a dar talante progresista a la bandera ideologica que enarbolan en cada epoca de Elecciones , para cazar la voluntad del ingenuo ciudadano, que, desaparecido el espacio para sus Ideas naturales, se agacha y arrastra su dignidad, para no distorsionar con el prototipo selccionado en y para el escenario actual europeo.
        El remate es que, mientras se puede exibir una bandera con hoz y martillo por cualquier resentido sin razon historica suficinte para ello , ni siquiera se puede hacer lo mismo con otra roja y gualda , con su aguila imperial marcando el centro.
        Como si fuera una conducta criminal.
        Y ademas se castiga.

        Años pasaran, como tambien acertadamente dice, que aclaran a los confusos y engañados, que esa parte de nuestra historia reciente , no es lo que se enseña de ella.
        Es una actitud de castrados , que tendra consecuencias imprevisibles sobre la formacion de criterio politico de las actuales generaciones.
        Y una humillacion para quienes , por suerte , tuvieron un mejor resultado para sus vidas ,desde aquellos momentos.
        Ganar o perder, esa es la cuestion.
        Y saber asumirlo.
        Seguro que habria que haberlo hecho tambien ,y mas tragica y largamente , en el supuesto inverso.
        La suerte es un factor aleatorio, que favorece sin distincion del momento , persona o criterio.
        Cuando se pone de un lado, no se pone de otro.
        Es incompatible.

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  2. La llamada represión tras la contienda, sobre todo teniendo en cuenta lo difícil de no llevar a cabo ajustes de cuentas lógicas y en muchas ocasiones justificadas, fue casi suave comparado con lo que habría pasado de ganar el bando de los “pedazo de demócratas” bolcheviques. Aquel gran hombre nos libró de masacres impensables, sin duda.

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    • manuel franco seria lo que fuera pero no te olvides que este pajaro (iglesias) esta demostrado que (paseaba) a los que no pensaban,o sentian como el no me negaras que los que MATAN son asesinos pues este ((señor abuelo de pablito iglesias ))era uno de los quemataban

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  3. Hace tiempo que paso de Terstsch del Valle-Lersundi, cantor de las hazañas bélicas de Peter Kemp. Manuel Iglesias salió de la cárcel en 1943 porque no fue exactamente el chequista que relata Tersch y porque varios derechistas protegidos durante la guerra por Iglesias le devolvieron luego el favor, aparte de que varias de las acusaciones que se vertieron contra él era manifiestamente falsas (los testigos de la acusación confundía la FUE universitaria con la FAI anarquista)_”http://www.aconcagualibros.net/news/manueliglesias/”.

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  4. Todos los dictadores comunistas en su régimen de terror y asesinatos selectivos sin derecho a un juicio justo ,para los ciudadanos que piensan democráticamente de forma distinta ,en estos regímenes se eliminan los medios libres de comunicación,para que los ciudadanos no puedan tener ninguna información imparcial de lo puede o ocurre,se priva del derecho a los ciudadanos de su bien más preciado su libertad de movimiento,de pensamiento,de crítica en su forma de ver las cosas,se controla la vida dé todos por los controladores del partido,se reprime deteniendo y encarcelando a los opositores ,llegándose incluso a asesinar ,si este es el estado de bienestar que quieren imponer con sus ideas y su formación en clases de lavado de cerebro,por comunistas sectarios,los dé podemos,en mi nombre NO,amo demasiado mi libertad cómo para ponerla en manos de jugadores irresponsables,sí algo te enseña la cultura de los libros,es a No fiarte de los hablan en tú nombre,por ti ,por tu bienestar,sin ni siquiera conocerte de nada,quien habla en nombre de otros sin ni siquiera preguntarles su opinión es un manipulador muy peligroso. A.M

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  5. EL ODIO INSUFLADO EN PABLO IGLESIAS HIJO POR EL PADRE LO HA CONVERTIDO EN UN ESQUIZO..ACUÉRDENSE DE ESTO..NO SE DEJEN GOBERNAR POR LOCOS..ES MORTAL..NO VOTEN PODEMOS O PSOE..SE ENCAMARÁN Y JODERÁN A TODOS LOS ESPAÑOLES..

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  6. He de decir que me encanta la literatura de Don Herman Tertsch. Su relato, tan detallado, pero sin demasiadas fuentes, me ha obligado a buscar otra version, menos polemica. Y parece ser que existe.

    Este mismo blog la ofrece, aunque no cita la fuente, que es Masacre. La represión franquista en Villafranca de los Barros (1936-1945), escrito por Francisco Espinosa Maestre y publicado por Aconcagua Libros en el año 2011.

    https://laverdadofende.wordpress.com/2016/02/18/1939-causa-contra-manuel-iglesias-ramirez-abuelo-de-pablo-iglesias/
    http://files.aconcagualibros.net/200000728-da423db392/manueliglesias.pdf

    Manuel Iglesias Ramírez, abogado y jurídico militar

    La primera declaración de Iglesias Ramírez fue tomada en Úbeda (Jaén) el 9 de abril de 1939. Dijo tener 26 años y ser natural y vecino de Villafranca, licenciado en Derecho y Filosofía y Letras, casado con María Dolores Peláez Zapater, hijo de Alberto Iglesias y Carmen Ramírez, dueños de la fonda de Reverte, entonces situada en la plaza de Fernando Ceballos y haber sido teniente auditor jurídico militar del VI Cuerpo de Ejército en Hoyo de Manzanares en 1937 y presidente del Tribunal Permanente del IX Cuerpo de Ejército desde marzo de 1938. En este último cargo intervino en unas 650 causas y dictó nueve sentencias de muerte. Admitió igualmente que en sus años universitarios fue de la Federación Universitaria Española (FUE) y que a comienzos de 1937 ingresó en el PSOE (lo había hecho en 1929 en las Juventudes Socialistas). Fue juzgado junto con Antonio Echevarría López, fiscal del mismo Tribunal. El primer testimonio en contra, el 12 de ese mismo mes, vino del médico Pascual Iniesta Quintero, secretario local de FET-JONS de Úbeda, quien acusó a Iglesias de haber intervenido en los asesinatos de Madrid y de haber reactivado asuntos judiciales de Úbeda voluntariamente traspapelados por su antecesor, el falangista José López Uceda. En el mismo sentido declaró el abogado Sebastián Bautista de la Torre: “… su conducta era de franca peligrosidad para la Eapaña nueva” o también “organizador de las milicias marxistas de Villafranca de los Barros, su pueblo natal, en unión de Margarita Nelken”. Otro abogado, Francisco Navalón Navalón, camisa vieja de Falange, lo acusó de haberse dedicado a detener militares en Madrid en unión del comisario Octavio L. Alba.

    A partir de 13 de abril del 39 llegaron los informes locales. Francisco Romero Pereira, delegado local de Información e Investigación de Falange, escribió que Manuel Iglesias había realizado sus estudios en los jesuitas de Villafranca y en la Universidad de Sevilla, donde llegó a ser “presidente de la FAI” en 1934. Al decir esto el delegado Romero confundía la FUE con la FAI, lo cual lo incapacitaba para informar de nada, pero daba igual porque a nadie le extrañó que el supuesto “presidente” de la Federación Anarquista Ibérica hubiese sido un estudiante de la Universidad de Sevilla de veinte años de edad. Además, una vez que acabó la carrera de Derecho, “lo colocó la Nelken en un bufete de Madrid”.

    Varios fueron los cargos que recayeron sobre el abogado: haber llevado fusiles a Villafranca a fines de julio del 36, intervenir como delegado gubernativo en el desarme y traslado de la Guardia Civil, tomar parte en el enfrentamiento de Los Santos y huir después, arengar al Ejército rojo durante la guerra desde Unión Radio y estar complicado en la detención y desaparición del marqués de Joaquín Dorado y Pedro Ceballos.

    El informe del presidente de la gestora Antonio Muñoz Martín repetía lo mismo, incluido lo de que fue presidente de la FAI, y añadía que “en el año 1935 presentó en esta población a la Nelken, de la que se dice que era secretario”, lo que indica que Muñoz ignoraba que Margarita Nelken estuvo fuera de España desde fines de 1934 hasta las elecciones de febrero de 1936, con lo que difícilmente pudo haber pasado entonces por Villafranca.

    El cabo comandante José Valverde Molina fue, como siempre, más explícito: el abogado Iglesias no sólo era “íntimo de la Nelken” sino que “… dada su sagacidad y grado de cultura dominaba a todos los dirigentes marxistas de esta localidad, (…), por lo que se considera responsable de los delitos y desmanes que en esta ciudad se cometieron, como fueron incendiar la Iglesia cuando estaban los detenidos de derecha dentro, saqueo de domicilios, palizas al elemento de orden y todos cuantos desmanes más cometieron esta chusma”. Además, como habían controlado las cartas enviadas por la familia desde el pueblo, el cabo Valverde lo situó en Checoeslovaquia. Concluía: “individuo muy peligroso para su convivencia en el Régimen actual”.

    La familia debió moverse por esos días de abril de 1939 y comenzaron a llegar los testimonios favorables. El primero de Manuel Puente Prieto, dueño de la Pensión Internacional de Madrid, quien afirmó que Iglesias salvó la vida de uno de los huéspedes, Fernando Castaño, cuando una noche se lo llevaban detenido. Luego fue un vecino de Úbeda, Antonio Benito Ruiz, quien lo describió como un hombre de notables sentimientos religiosos y muy crítico con la izquierda. Dijo además que colaboró en preparar el terreno a la “liberación de Úbeda”. A este testimonio lo seguía otro de Dionisio de la Torre Arredondo, un funcionario que lo había conocido cuando Manuel Iglesias prestaba sus servicios en el Ministerio de Trabajo durante la República, que recordaba que en esos años iba de comunista y revolucionario.

    Entre los testimonios de descargo destacaron el del médico falangista Enrique Puyol Casado, quien llegó a afirmar que el abogado le entregó una pistola “para cuando llegara el momento” y mantuvo que, además de a él y a su esposa, Iglesias había ayudado “a otras muchas personas de Úbeda que figuraban en las listas para ser asesinadas según rumores recojidos (sic) por todos”; el del sacerdote salesiano Claudio Sánchez Martín, que recibió la ayuda de Iglesias Ramírez, antiguo alumno de los jesuitas de Villafranca y de los salesianos de Utrera, durante su cautiverio en Jaén; el de Lorenzo Polaino Ortega, falangista y auxiliar técnico del Tribunal Permanente, protegido por Iglesias hasta el punto de certificar que había sido compañero suyo en la FUE y que dijo que “no se recataba de criticar duramente los vandálicos actos de los rojos” y que no sólo ayudó a los derechistas siempre que pudo sino que evitó “paseos” a fines de marzo de 1939, momento del que también datan varios escritos del juez en los que mostraba su preocupación por el trato humano que debían recibir los presos de derechas. Sería el caso del presbítero de Úbeda Ángel Campos Baeza-Rojano, cuyo padre, detenido por el SIM, fue liberado gracias a Manuel Iglesias. Un testimonio favorable más fue el del abogado falangista Ezequiel Puig Maestro Amado, quien recordó que lo protegió en Madrid, que favoreció en su actuación a los derechistas, que traspapeló sumarios para favorecer a los inculpados, que perjudicó a los rojos, que en Madrid visitaba y ayudaba a sus conocidos fascistas, que ayudó al presidente de los Estudiantes católicos de Sevilla y que en Úbeda siguió actuando en el mismo sentido. Aunque exagerando considerablemente todos estaban intentando ayudarle.

    Su compañero de los salesianos y del Tribunal Permanente Emilio Uceda Medina afirmó que le molestaban los abusos de los rojos y que le constaba que seguía pensando como en los tiempos de colegio, hasta el punto de que siempre llevaba las medallas y deseaba que “triunfarán los nacionales y se regenerarse nuestra querida Patria”. Esto se completó con un certificado del Obispado de Madrid en el que podía leerse que Manuel Iglesias Ramírez y María Dolores Peláez Zapater se casaron por la Iglesia el 21 de enero de 1938. En mayo siguieron llegando informes positivos, como los de José Altamirano y José Gil Seoane, profesores del Colegio SAFOS librados del SIM por Iglesias; el abogado madrileño Luis Serrano Guzmán, o el ya aludido presidente de la Asociación de Estudiantes Católicos de Sevilla, Juan Manzano Manzano, compañero suyo en Filosofía y Letras. El falangista y agente del SIMP Manuel Ángel Carnero Quesada, protegido por Iglesias durante cuatro meses en su propio domicilio, aseguró que éste repudiaba los actos delictivos de los rojos y “deseaba rotundamente el triunfo de nuestra Revolución Nacional Sindicalista, única forma de dar a España el Pan y la Justicia”.

    En mayo, probablemente por iniciativa de su esposa, se incorporaron a la causa los magníficos informes académicos que la Universidad de Sevilla había emitido sobre su paso por la Universidad, en que se licenció en dos carreras, Derecho y Filosofía y Letras (Historia de América), ambas concluidas con las máximas calificaciones. Se le tomó declaración indagatoria en Úbeda el 19 de junio de 1939. En ella admitió haber presidido la FUE de Sevilla en 1933, negó haber presentado a Margarita Nelken en el pueblo en 1935 (no mentía al decir esto), afirmó haberse acercado a Villafranca a fines de julio del 36 para ver a su madre (ocultó lógicamente la causa del viaje), se desligó de cualquier actuación como delegado gubernativo en aquellos días (volvió a ocultar su intervención en la rendición de la Guardia Civil) y mantuvo que “fue el 2 de agosto la única vez que habló en la Casa del Pueblo de Villafranca para la evitación de hechos criminosos, [y] que en efecto no se realizó ninguno”.

    También declaró que no tuvo intervención alguna el día 5 de agosto en Los Santos y que nunca habló por Unión Radio Madrid. Respecto al misterio de las cartas dirigidas a Checoslovaquia afirmó que no eran para él sino para un hermano de su cuñado. Y en cuanto al cargo más grave, la desaparición de Dorado y Ceballos en Madrid, aseguró que hizo cuanto pudo por localizarlos con ayuda de Julián Sánchez Bolaños, pero no lo consiguió. Finalmente aseguró que jamás perteneció al PCE y que no fue detenido en octubre de 1934, fecha en la que se encontraba recién llegado a Madrid preparando el doctorado. Muchas de estas declaraciones, lógicas en el contexto en que se dieron, se ven matizadas y corregidas en el currículum que se anexa.

    Podemos entender todo lo anterior dentro de la estrategia personal y familiar para librar a alguien totalmente inocente, por más que hubiese sido un alto cargo de la justicia militar republicana, de la gravísima situación en que lo situó el desenlace de la guerra. Incluso son entendibles esos testimonios que más que hablarnos de un socialista comprometido con la República parecen estar describiéndonos a un derechista emboscado, casi un quintacolumnista, que, asqueado de lo que ha vivido en Madrid y Jaén, ansía la victoria de los fascistas. Simplemente la gente a quien él ayudó le devolvían ahora el favor. Más difícil resulta entender que en sus declaraciones responsabilizara a Borrego, Yuste y Medel del envío de fusiles a Villafranca, que se jactara de ser el que convenció al alcalde Yuste de que libertara a los guardias civiles, como si éste se hubiera negado, o que en su defensa del esfuerzo realizado para localizar en Madrid a los detenidos Dorado y Ceballos dejara caer que “hizo cuanto pudo sin haber podido conseguir nada, ya que los elementos que en Madrid había de Villafranca de los Barros no querían relación con el dicente por estimarlo un traidor a la causa de la República”.

    En todo caso, que cargara responsabilidades sobre Manuel Borrego, del que seguro que sabía su desaparición en Mérida en agosto del 36, puede admitirse, ya que de poco iba a servir a los militares, pero que metiera al medio a Yuste y Medel, ambos en el punto de mira de la justicia militar en ese momento, muestra la debilidad de la condición humana y, pese a todo, mueve, dadas las circunstancias, a extremar la prudencia al enjuiciar este tipo de comportamiento. En su favor no está de más reproducir el texto “Siempre España”, incluido en el sumario, que con su firma apareció en el periódico republicano Vida Nueva el 10 de febrero de 1939, a menos de dos meses del final de la guerra.

    Al día siguiente de esta declaración, el 20 de junio, se presentó al auto-resumen y una semana después se celebró el consejo de guerra. El fiscal, Manuel Valcárcel Amezqueta, solicitó pena de muerte y el defensor, el abogado falangista granadino Alfonso García-Valdecasas, 30 años. Ambos eran oficiales honoríficos del Cuerpo Jurídico Militar. La sentencia, que dio categoría de pruebas a los informes recibidos de Villafranca, consideró que Iglesias Ramírez, persona de “ideas izquierdistas” desde joven, puso “su inteligencia a contribución de la propaganda del Frente Popular del año 1936, estando en íntima relación con Margarita Nelken, tomando parte en mítines y conferencias…”. Fue igualmente acusado de proveer de armas a “los rojos de Villafranca, de actuar como delegado gubernativo y de animar a la resistencia a los milicianos. Su actuación en Madrid fue considerada “confusa”, aunque se dio por hecho que intervino en la detención de oficiales del Ejército. Finalmente se recordó que como presidente del Tribunal Permanente había firmado nueve penas de muerte y se tuvo en cuenta que constaba “en autos que durante su actuación hizo señalados favores a personas de derechas de orden (sic) perseguidas y que durante la dominación roja contrajo matrimonio católico”.

    Como era previsible fue condenado a muerte, aunque posteriormente, gracias a la intervención del ministro franquista Pedro Gamero del Castillo, compañero de universidad y uno de los máximos responsables de la Asociación de Estudiantes Católicos, la pena le fue conmutada a treinta años. De haberlos cumplido hubiera salido de prisión el 29 de marzo de 1969. En diciembre de 1943 obtuvo la libertad condicional y le fue rebajada la pena a veinte años. Tras pasar un año en Villafranca, en noviembre de 1944 obtuvo el permiso para vivir en Madrid. En el 45, cuando quiso acogerse a los beneficios del indulto de octubre, obtuvo una negativa. Por el contrario, en 1946, el Tribunal de Responsabilidades Políticas sobreseyó su expediente. Los últimos documentos del sumario datan de 1960.

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