Asturias – El Alimoche

Lo que ocurrió en Asturias fué mas grave. Tanto, que a los hechos de octubre de 1934 se les suele llamar “la  revolución de Asturias”, pero no se menciona nada sobre otras ciudades en las que también se intentó organizar la revolución, aunque sin éxito porque fué rápidamente sofocada. Una de ellas era Madrid.
Ya hemos visto que los socialistas, desde el momento que perdieron las elecciones de noviembre de 1933 empezaron a prepararse para tomar el poder por la violencia. Y hemos podido leer como Prieto se confesaba responsable desde el momento en que, el 3 de febrero de 1934, decide tomar la dirección del movimiento revolucionario. Por eso no es de extrañar que aquel mismo mes de febrero apareciera en el diario “Renovación” este decálogo del joven socialista con la idea de dotar a sus jóvenes militantes de una estructura paramilitar.
Este decálogo se publica el dia 17 de febrero de 1934 en el órgano de las Juventudes socialistas, “Renovación”, cuyo director era Santiago Carrillo y su jefe de Redacción era Serrano Poncela, a quienes también veremos trabajar juntos  en Paracuellos del Jarama.
Como puede verse, el décimo mandamiento de este decálogo exige a sus juventudes que se procuren armamento; y lo que prueba la diligencia con que los jóvenes socialistas cumplian con el décimo mandamiento es que el dia 7 de junio de 1934 se pudo leer en la prensa esta noticia sobre un depósito de armas que la policía había encontrado en Madrid.
Otro tema que merece ser tenido en cuenta es el del vapor “Turquesa”, del que se habla poco por los de la actual “memoria histórica”; y por este motivo vamos a tratarlo aquí.
 El alijo de armas del vapor “Turquesa”
Durante aquel verano de 1934, los meses de julio y agosto, se sucedieron las huelgas, asesinatos y otros actos de violencia a ritmo creciente. El 8 de septiembre fué clausurada la casa del Pueblo de Madrid porque se habían encontrado en ella depósitos de armas de consideración. José Maria Gil Robles tenía anunciada una concentración de sus seguidores en Covadonga para el dia 9 que era el de la patrona asturiana, la Virgen de Covadonga, y las izquierdas dieron orden de impedirlo, recurriendo a todos los procedimientos a su alcance; huelga general revolucionaria, tachuelas y barricadas en las carreteras, insultos y golpes a los que allí se dirigían y amenazas a posteriori.Y no nos referimos soloamente a los socialistas y UGT, sino también a los anarquistas de la CNT, porque en Asturias fué el único lugar de España donde funcionó la Alianza Obrera,
Y el dia 11 de septiembre de 1934 la Guardia Civil descubrió un importante alijo de armas transportadas a bordo del vapor “Turquesa”, que estaba fondeado en la bahía de Pravia. Una parte de las armas ya había sido desembarcada y, siguiendo órdenes de Indalecio Prieto, conducida en camiones a la Diputación Provincial que estaba controlada por el PSOE.
el vapor “Turquesa”
Este fué el alijo más importante de todos los hallados por el Gobierno, incluidos otros varios depósitos de armas. En una etapa anterior, el gobierno de Azaña había autorizado al industrial bilbaino Horacio Echevarrieta, amigo de Indalecio Prieto, la compra de una partida de armas destinadas a la oposición portuguesa, que preparaba un golpe contra Antonio de Oliveira Salazar. Estas armas estaban depositadas en el castillo de Santa Catalina, de Cádiz, en espera de ser enviadas a la oposición portuguesa, pero fueron compradas pagando medio millón de pesetas por Negrin, Prieto, González Peña y Amador Fernánez, y cargadas en el vapor “Turquesa” que había sido fletado por otras 70.000 pesetas.
La primera idea fué vender estas armas a Companys cobrándole millón y medio de pesetas; pero los catalanes rechazaron la oferta y el buque fué enviado a Asturias por la sencilla razón de que el dinero para la compra de armas lo había puesto el Sindicato Minero.
La Policía descubrió este alijo cuando, de madrugada, en S an Esteban de Pravia estaba siendo cargado en tres camiones de la Diputación Provincial que tenian el carácter de transporte oficial. Cuando ésto se descubrió el “Turquesa”, a medio descargar, se dirigió al puerto francés de Burdeos. Una parte del cargamento había sido desembarcada y, para despistar, aparecía en la documentación como destinado a Djibuti. Lo que la Guardia Civil pudo coger fueron 63 bultos de los 329 de que constaba el cargamento, y  llegó a  apoderarse de 500 fusiles Mauser, 15 ametralladoras,116.000 cargadores, bombas de mano y otros artefactos.

Inevitablemente, se estimó que aquello no era más que preparativos  para un inmediato alzamiento socialista; un escándalo que alcanzaba al PSOE, cuyos jefes empezaron a pelearse entre ellos sacudiéndose responsabilidades. Y esta captura de armas permitió descubrir otros depósitos en Asturias.
Pero también habían desaparecido armas de las fábricas de Oviedo cuyos obreros habian sido desmilitarizados y sindicados, y cuando abandonaban la fábrica llevaban desmontadas armas que luego de encargarian de montar.
 Comienza la revuelta.
El 3 de octubre de 1934 salta la primera chispa en Mieres donde se ocupa el Ayuntamiento y, desde su balcón se proclama la República Socialista.
A continuación se propaga a otros pueblos especialmente de la cuenca minera, en el centro de Asturias, excepto en Gijón donde había una guarnición militar que no pudo ser sometida a pesar de que no era muy fuerte.
Los revolucionarios fueron proclamando comunas libres y asaltando los pequeños puestos de la Guardia Civl y de Asalto donde los había. Como estos estaban diseminados, pronto se pudo acabar con ellos.Fueron asesinados los guardias, cyuos destacamentos fueron atacados con dinamita, asesinados varios sacerdotes y seminaristas y civiles de derechas. Uno de ellos se llamaba Rafael de Riego y era ingeniero de minas.
Se repartieron panfletos declarando la creación del Ejército Rojo, y aunque los dirigentes intentaron poner algo de orden bajo el “nuevo orden” revolucionario. Se supromió la moneda, se asaltaron establecimientos de comidas y se cometieron muchos desmanes destruyéndose edificios con dinamita y asesinando a gentes de la burguesía, clase media e incluso obreros que no comulgaban con sus ideas.
En Oviedo se declaró la huelga general, y la guarnición, que era de unos 2.000 hombres entre tropa y fuerzas de Orden Público, se diseminó en pequeños destacamentos o piquetes de protección en los edificios y puntos clave de la población.
La lectura de esta hoja deja bien a las claro que el rojerío lo que buscaba era acabar con “la derrotada República del 14 de Abril”, O sea, que los socialistas querian acabar con la República. Esto es lo que ahora niegan los actuales socialistas  para echarle la culpa a Franco. Y lo más gracioso de la Historia es que Franco fué entonces el encargado de defender a la “República del 14 de abril”. Lo que vino después tenía que venir de un modo o de otro, porque motivos sí que los había.
Hasta en los carteles de propaganda se relacionaban la Asturias de 1934 y la de 1937, como puede verse en este cartel editado en plena guerra civil, donde se escribe “hoy como ayer”.
Mañana terminaremos con este tema.

Origen: El Alimoche: Segunda República (9)

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