El suicidio de España – Marta González Isidoro

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No sería ni descabellado ni tampoco irresponsable afirmar que España atraviesa por la situación política posiblemente más crítica desde la instauración del régimen Constitucional, allá por 1978. Ni siquiera el intento de golpe de Estado de 1982, visto ahora en perspectiva histórica, puso a nuestra joven democracia en la tesitura en la que ahora se encuentra. 37 años después de que la generación de nuestros padres diseñara el Sistema político y de convivencia que más prosperidad y libertad ha dado a nuestro país en toda su Historia, aparece en el horizonte el espectro de un neo comunismo de corte bolivariano que amenaza con saltar por los aires todas las estructuras sobre las que se apoya la arquitectura  política, económica y social de nuestro país.

Treinta años de deconstrucción de la identidad nacional y territorial de España, de cesión de competencias tan esenciales como la Educación, y de ausencia de cohesión social en torno a un proyecto de nación compartida, unido a la profunda crisis económica, Institucional y de valores que vive nuestro país, explican, en parte, la aparición y auge de formaciones políticas oportunistas, populistas, antidemocráticas y liberticidas con clara vocación de gobierno.  

El panorama es francamente preocupante, porque, más allá de la sana alternancia de Partidos políticos con posturas ideológicas distantes que, dentro del juego democrático natural, plantean correcciones a determinadas acciones políticas, el resultado de las elecciones municipales y autonómicas celebradas el pasado 25 de mayo ha puesto sobre la mesa la fractura ideológica y social de un país que revisa su Historia para romper con ella. 

La Venezuela chavista ya está en España a través de eso que el expresidente Felipe González llama la aventura alternativa, y la plataforma de lanzamiento al resto de Instituciones del Estado son los ayuntamientos y las Comunidades Autónomas. Madrid, Barcelona y Valencia son sólo la punta del iceberg del proceso de disolución del Sistema desde dentro. A falta de pocas horas para que se constituyan los nuevos Consistorios, el vuelco es contundente.

La entrada en escena de Podemos, el frente ideológicamente vinculado con el llamado Socialismo del Siglo XXI bolivariano y con la revolución iraní, y la deriva del principal Partido de la Oposición, el Partido Socialista Obrero Español – PSOE – hacia la extrema izquierda, puede llevar a España al sectarismo y la exclusión de la otra parte de la población, la liberal-conservadora, a la que ya se la califica como de fascista, indecente o gentuza. Enemigos, no adversarios… el lenguaje político y de la calle recupera, en estos crispados días, términos que creíamos olvidados en el baúl del recuerdo de nuestros mayores. 

El desgaste sufrido por el Partido Popular en el Gobierno, tras cuatro años de profunda crisis económica heredada de la etapa socialista, de reformas necesarias pero impopulares, de descontento popular por la brutal subida de impuestos, el aumento de las desigualdades sociales, el descenso de los estándares de bienestar y la corrupción endémica que afecta a todas las fuerzas políticas sin excepción, y de decepción por la renuncia de los principios ideológicos liberal- conservadores que tradicionalmente le definen, ha coincidido con el colapso del Sistema de equilibrios que la Transición puso en marcha con el consenso entonces de todas las fuerzas políticas – incluso antagónicas -, y que hoy, desde la Monarquía a la cuestión de la integridad territorial, un espectro muy amplio de la población cuestiona. Entre la regeneración y necesaria ventilación del Sistema, y la ruptura, hay diferencias considerables.

Lo más inquietante en el escenario político que se vislumbra, con un Gobierno colapsado y  unas Elecciones Generales a la vuelta de la esquina, es que los que apuestan por la ruptura parecen nostálgicos de un Tiempo que no han conocido y que fue la antesala de una Guerra Civil que dejó cicatrices como cremalleras en la piel de cada territorio, de cada familia, de cada rincón de aquella España que ya parecía olvidada… Hasta que el PSOE del expresidente Zapatero recuperó sus raíces mesiánicas, resucitó los fantasmas de una de las trincheras y enarboló la tricolor – la bandera Republicanacomo emblema de legítima libertad, etiquetando automáticamente a quienes se inclinaban por la cordura y la recuperación del espíritu de la Transición como los herederos intelectuales de esa otra España oscura y trasnochada. Empezó entonces en la izquierda española la recuperación de ese proyecto, – lento pero seguro que hoy se materializa en la composición de los gobiernos locales y autonómicos -, de desalojar la opción liberal-conservadora de todas las Instituciones del Estado.

La expulsión, sin más, del discurso social y político de una amplia parte de la población española que se reconoce en los símbolos de nuestro Estado – Corona, himno, bandera-, en la defensa de la unidad del territorio nacional y el respeto a su diversidad cultural y lingüística; en la defensa de la vida, la familia, la libertad religiosa, de educación y de las raíces judeo-cristianas como pilar de nuestra civilización; en la promoción de valores como el esfuerzo, la disciplina, la meritocracia o la responsabilidad; que se siente orgullosa de sus Fuerzas Armadas y de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado; y que no se acompleja por sentirse más próxima en la esfera internacional a los actores que comparten su misma visión del individuo y del mundo.

Los decentes frente a los pijos indecentes. Un Frente Popular de izquierda radical a modo de cordón sanitario formado por una amalgama de comunistas, socialistas, okupas, antisistemas, independentistas, filoterroristas, plataformas cívicas y oportunistas de nuevo cuño  – como Ciudadanos – que ya apuntan propuestas, formas y cambios políticos de naturaleza autoritaria y nociva para la convivencia pacífica. 

Independientemente de la batería de propuestas surrealistas que a nivel municipal y autonómico se van a intentar a implementar en los próximos meses y que ya están provocando la alarma de inversores nacionales y extranjeros, el problema de fondo es que el fantasma de las dos Españas vuelve a planear sobre el que es, sin duda, el Estado-nación más antiguo de Europa – si no del mundo – y, no obstante, más cuestionado y ninguneado por sus propios ciudadanos. Los ciudadanos lanzamos al gobierno el mensaje de que la regeneración de la vida pública debía ser más efectiva, y nos encontramos, de la noche a la mañana, con que el castigo generalizado puede desembocar en el suicidio de España.

Nuestro sistema electoral no garantiza que la lista más votada sea finalmente la que gobierne, y por ello, pese a la fragmentación electoral, 7 de las 17 Comunidades Autónomas y cientos de municipios van a ser gobernados por una ideología radical de corte social, popular y anticapitalista que cuestiona la salud de nuestra democracia y nuestro Estado de Derecho, que apuesta por la insumisión ante las leyes que consideren injustas, la demagogia – devolución de la democracia y el espacio público al ciudadano -, la estandarización social, el control férreo del individuo, el control estalinista de los medios de comunicación, la abolición de la monarquía y los demás símbolos del Estado, la imposición de un laicismo institucional radical, la eliminación de los conciertos educativos, el impago de la deuda, la expropiación de propiedades, la imposición de una renta mínima y un techo de salario máximo, la reorganización de los depósitos bancarios, o la revisión de toda nuestra Política Exterior y de Defensa, entre otras perlas.

Actos que necesariamente precisan para su aplicación práctica de un Gobierno Central fuerte y de la misma cuerda que reviente desde dentro el Sistema, y que gracias a la deriva socialista, si no vuelve a la centralidad y recupera el sentido de Estado, puede empezar a concretarse a partir de las próximas Elecciones Generales de noviembre, cuando los españoles nos veamos en la tesitura de elegir entre la renovación o la revolución. 

Nota del autor:

Este artículo fue escrito casi dos semanas antes de la constitución de los Ayuntamientos y gobiernos de las Comunidades Autónomas en España. Por diferentes motivos ajenos al autor, el artículo no ha podido ser publicado con anterioridad.

* Periodista y Analista Política.

Origen: El suicidio de España | Por Israel

2 comentarios en “El suicidio de España – Marta González Isidoro

  1. De acuerdo con todo, a excepción de un punto. El desgaste del Partido Popular no se debe solamente a “aplicar reformas necesarias pero impopulares a una crisis heredada”. Si no más bien a la Renuncia a los Principios y Valores en que se basaba su partido y su programa electoral. Atacar y echar del partido a los que no se humillan y acatan. Soltar etarras y otros delincuentes. No recortar pesebre para mantener a sus inútiles. No devolver la independencia al Poder Judicial. Financiar a los medios de información que le atacan para mantenerlos tranquilos. Dejar crecer y dar alas a esos partidos comunistas populistas para usarlos como punto de apoyo, y así una detrás de otra, la lista de promesas incumplidas. No debería intentar representar al PP como la victima de lo que no quedaba más remedio que hacer. Es el culpable de no hacer lo que debía y sabía que tenía que hacer. Es el principal responsable de la situación. Y no presentarlo como tal es un error. Hasta que el PP no haga “EXAMEN DE CONCIENCIA” y demuestre “PROPÓSITO DE ENMIENDA” (eliminando a Rajoy y el equipo responsable del desastre), no empezará a salir del hoyo.

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  2. LOS JÓVENES APRENDEN DE LO QUE HACEMOS, NO DE LO QUE DECIMOS
    Los jóvenes aprenden más de lo que hacemos que de lo que decimos hacer.
    Desde que tenemos Constitución, nuestros principales dirigentes dicen que hay que respetarla.
    Pero, ¿LA HAN RESPETADO ALGUNA VEZ? ¿QUÉ EJEMPLO HAN DADO?
    El ejemplo que han dado ha sido QUE NO LA HAN RESPETADO CUANDO NO LES HA CONVENIDO.
    Ada Colau y Podemos, ADEMÁS, dicen que van a hacer lo mismo. Han dado otra vuelta de tuerca: ADEMÁS de violar la Ley, ¡LO DICEN!

    Pero, ¿qué es peor? El descaro o la hipocresía…
    Por ejemplo: limitándonos al Artículo 14, podemos ver muchas violaciones “consensuadas” de la Constitución, pues prohíbe “toda discriminación por razón de sexo”.

    ¿Y qué pasa con la Ley Integral Contra la Violencia de Género? Pues que un leve insulto o amenaza es delito (y perseguible de oficio) si el varón lo infringe contra la mujer, pero no lo es a la inversa. También el trato policial y judicial es muy diferente según el sexo. Por no hablar del tema de las pruebas…

    ¿Alguien ha pedido que se cambie el artículo 14 para que esta ley esté de acuerdo con la Constitución?
    No, y esto que numerosos jueces advirtieron de estas contradicciones. Pero NINGÚN político votó contra esta ley.

    Otro ejemplo: a pesar de que “no se puede” discriminar por razón de sexo, con la democracia se quitó el SERVICIO SOCIAL femenino, pero se dejó el SERVICIO MILITAR masculino. Incluso luego se re-instauró el SERVICIO SOCIAL, pero únicamente para varones. O sea, que SE AUMENTÓ la desigualdad.

    ¿Alguien se preocupó de cambiar la Constitución? ¿O de explicar, PÚBLICAMENTE, el por qué de estas discriminaciones? NO, pues nuestros dirigentes –cuando están todos de acuerdo- se pasan la Constitución por el Arco del Triunfo. ¡Y NO PASA NADA!

    LOS DERECHOS SON INTERDEPENDIENTES
    ¿Se hubieran podido violar estos derechos sin censura? Por ejemplo, ¿sin censura en los centros “educativos”? Cuando algún profesor se ha quejado de la censura, por ejemplo, ante el Director de un periódico (en ocasión de una conferencia, etc.), la respuesta siempre ha sido: “Pues si en los colegios tenéis censura, ¡IMAGINAOS LA QUE HAY EN UN PERIÓDICO!”

    NUESTROS DIRIGENTES VIVEN FUERA DE LA REALIDAD, y siguen diciendo que nadie en sus cabales puede pensar que hay censura ninguna, ni que la libertad de expresión no es completa.

    Consecuencias: la destrucción del ENGAÑADO pueblo español desde que tenemos democracia, pues sólo DESPRECIANDO a su pueblo pueden ignorar así sus derechos.
    Y pueden destruirlo SIN QUE LES IMPORTE.
    Puedes ver cómo en http://edipais.wordpress.com
    Y puedes escribirnos para una información más completa: EdipRei@suport.org
    ¡Piensa que evitar la completa destrucción demográfica del pueblo español ES URGENTE!

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