La II Guerra Fría: La Estrategia Profunda y el Dilema de von Neumann – KANTOR

“La guerra contra el terrorismo es principalmente la guerra contra el terrorismo nuclear”

How conservatives lead us to nuclear terror, The New Republic

Desde el 6 de Agosto de 1945 solo hay dos opciones reales de largo plazo para la especie humana: utopía o extinción. Las armas nucleares se pueden utilizar masivamente hasta el exterminio definitivo y por pequeña que sea la probabilidad, en una escala de tiempo geológico se puede dar por segura. Por eso a medio plazo (un par de siglos) es necesario que las armas nucleares sean abolidas. Para que esto sea posible la guerra tiene que ser inviable, porque si no, las armas nucleares seguirán existiendo. Son el arma definitiva, y mientras haya armas, estarán ahí.

El periodo entre la aparición de las armas nucleares y la creación de una sociedad donde la guerra haya sido abolida es el más peligroso de la Historia y no doy por seguro que sobrevivamos. La extinción es posible. La extinción es bastante probable.

Por tanto la gestión de la guerra nuclear es la prioridad política superior de nuestro tiempo. En realidad es la prioridad política superior de la Historia. Este es un hecho absoluto: durante los próximos siglos, a través de las vicisitudes políticas que nos aguarden siempre existe la posibilidad de la aniquilación y evitarla es el interés común de la especie humana.

Los conflictos políticos del futuro van a ocurrir en un marco donde el recurso a la guerra convencional nunca puede ser resolutivo. La última ideología en ser derrotada en un campo de batalla será el nazismo porque cualquier estructura de poder en posesión de armas nucleares puede usarlas ante una amenaza militar existencial, y eso hace que esa amenaza sea inviable.

Así pues, el acontecer político-militar de nuestro tiempo, y desde aquí hasta el Fin de la Historia (en cualquiera de sus dos sentidos: utopía o extinción), se sustanciará en una serie de Guerras Frías.

La I Guerra Fría (1945-1989) se caracterizó por un enfrentamiento entre dos superpotencias industriales, ambas adictas a la gestión racional y firmemente decididas a evitar el conflicto nuclear. No obstante, una historia realista de la I Guerra Fría solo puede escribirse desde la posibilidad del conflicto nuclear. Ambas superpotencias, a la vez que comprometidas a evitar el mega-holocausto, lo veían como posible y en todo momento la prioridad superior de ambos liderazgos fue la disuasión. Fracciones significativas de la riqueza nacional (sobre todo el mejor capital humano disponible) se dedicaron al mantenimiento y mejora de los arsenales y las tácticas. Esfuerzos políticos enormes sirvieron tanto para limitar el conflicto como para señalizar la disposición de los contendientes a ejercer la opción última. Incluso en una fecha tan avanzada como 1985 ambas partes veían la guerra nuclear como muy posible y el KGB dedico su mayor operación internacional a calibrar la posibilidad de que los Estados Unidos estuviese preparando un primer golpe. La guerra nuclear fue siempre el centro de gravedad de la Guerra Fría, y lo será igualmente en este conflicto.

En los albores de la Era Nuclear vivió la mente estratégica más grande la Historia: el matemático húngaro Jhon von Neumann. A lo largo de su vida von Neumann participó en muchos de los descubrimientos que convirtieron la Centroeuropa de entreguerras en un equivalente moderno de la Grecia del s.V a.J.C y después de 1933, en los Estados Unidos fue una figura muy importante en la creación del complejo militar industrial que hizo posible la victoria en la I Guerra Fría.

Después de Hiroshima, von Neumann captó la extensión del problema de la proliferación. Por eso propuso, al poco del lanzamiento de la primera bomba, una invasión preventiva de la Unión Soviética para garantizar el monopolio nuclear. Aquel hubiese sido el primer paso para un imperialismo universal en nombre de la seguridad nuclear. Y aunque parecía detestar esa idea, no veía ninguna solución alternativa para garantizar la supervivencia en un mundo donde fuerzas tan inmensas como las de la energía nuclear podían caer en manos tan irresponsables como las de los fascismos (incluido el rojo).

El problema no ha hecho sino agudizarse. Las armas nucleares son pequeñas y basta una de ellas para provocar una destrucción inenarrable y de consecuencias sociales devastadoras. No existe ninguna forma de evitar el contrabando de una bomba atómica hacia un país desarrollado cualquiera. Cada año decenas de miles de inmigrantes ilegales y toneladas de droga atraviesan nuestras fronteras y el mismo camino lo puede seguir un arma nuclear. Dado un grupo relativamente pequeño de individuos dispuestos a usar la bomba, la única forma de que no lo hagan, es que no la tengan.

Y esto no es solo cierto para bombas de fisión pequeñas. Los grandes artefactos estratégicos también se pueden introducir en contenedores, dentro de una camisa de plomo y hormigón y en un barco pueden viajar hasta cualquier gran ciudad. Es especialmente fútil el control de estos contenedores, ya que se pueden detonar justo antes de la línea fronteriza. Por ejemplo, en la ciudad de Nueva York, bastaría explosionar el artefacto a la entrada del puerto. Si es una bomba H el efecto será, en todo caso, enorme.

Quiero grabar a fuego este concepto:

LA INTERCEPCIÓN NO ES POSIBLE.

El 11-S en si mismo no contuvo una carga especial de información acerca de las armas de destrucción masiva. Los aviones se secuestraron usando unos cutters, pero el mensaje que se recibió en el Pentagono, aparte de un avión en llamas, fue que el enemigo estaba dispuesto a usar la bomba si conseguía una. Aquel día fue una pequeña demo del Apocalipsis.

También fue el día en que las fantasías de un escudo antinuclear desaparecieron. ¿Para que? El lanzador no iba a ser un misil, sino una operación de comando. ¿Y que escudo cabe contra eso?

Entonces alguien decidió sacar de los congeladores criogénicos a los paranoicos profesionales que habían ganado la I Guerra Fría. Y la respuesta fue la de von Neumann: aunque la disuasión es posible (lo que veremos en el próximo post), es mucho mejor la prevención. En ese contexto hay que entender el ataque a Saddam: Iraq se había convertido en agujero negro informativo. Esa clase de lugares no se pueden permitir en el actual contexto. Rumsfeld nos obsequió con la siguiente declaración:

“Hay cosas que sabemos que sabemos y hay cosas que sabemos que no sabemos. Pero también hay cosas que no sabemos que no sabemos.”

Y esas cosas que “no sabemos que no sabemos” son un riesgo inaceptable. En esos agujeros negros puede estar creciendo el desastre. Recordad: La intercepción no es posible.

Como regla general yo diría que cualquier medio es válido para evitar la proliferación salvo la propia guerra nuclear. No es aceptable hacer una “nuclear war to kill the nuclear wars”, pero las operaciones convencionales que sean necesarias dentro del marco de la no proliferación son no solo validas sino obligatorias.

Por supuesto: Iran. Si es factible, un ataque aéreo, si no, invasión terrestre. El desarrollo de una estrategia de no proliferación a bajo coste es la primera obligación del Pentágono. Invasión quirúrgica (solo unas pocas zonas, en forma de comando con fortísimo apoyo aéreo), destrucción de las instalaciones y retirada, si un análisis coste-beneficio demuestra que la ocupación es inviable. Precisamente laDoctrina Rumsfeld resulta óptima para este tipo de operaciones de desarme, aunque mucho más discutible para una ocupación duradera.

Aparte de las operaciones convencionales, la administración Bush declaró inmediatamente a Iran, Korea del Norte e Iraq miembros del Eje del Mal. Bajo la retórica se escondía una clara amenaza: si se produce lo peor, esos tres países serán responsables. Sin pruebas y sin periodos de gracia.

Pero eso nos obliga a pasar a otro asunto, es decir a ir a la segunda línea de defensa tras la no proliferación: si la prevención falla y la intercepción no es posible solo queda la disuasión

Origen: KANTOR: La II Guerra Fría: La Estrategia Profunda y el Dilema de von Neumann

esta web esta abierta al debate, no al insulto, estos seran borrados y sus autores baneados.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s